Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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21-11-2017 11:55:22

El de Slim ¿un museo de clase mundial?

 

Angélica Abelleyra

 

No cabe duda que los caminos del arte son sinuosos, llenos de luces y sombras que dan vueltas, crecen y se achican. Como sus seis pisos con forma de rampa en espiral, el Museo Soumaya (en Plaza Carso), propiedad del empresario Carlos Slim, es una suma de 700 millones de dólares en inversión; 66 mil obras de arte (donde se incluyen hasta piezas de dudosa factura, o sea, falsas); buenas intenciones para que el público mexicano sin posibilidades de viajar al extranjero pueda ver obra de arte en un museo deslumbrante por fuera, menos lucidor por dentro, además de congregar aplausos y críticas severas.

 

Por un lado, al museo diseñado por Fernando Romero (yerno de Slim), se le considera "fresco, ágil y dinámico"; espacio de vanguardia en su arquitectura e ingeniería (Alfonso Miranda en declaraciones a La Jornada, 01/03/2011). Otros ven en la mole sinuosa, brillante con sus tejas en forma hexagonal, una obra "provinciana y desesperada por hacerse notar"; una mixtura de influencias de los museos Guggenheim de Nueva York y de Bilbao, muy a la Frank Gehry. (Página especializada Art Info, "Money can't buy taste. El dinero no compra el gusto)".

 

Alfonso Miranda es el director del espacio impulsado por el hombre más rico del mundo. Considera que mediante él se dará una nueva mirada y significado al arte clásico, sin el cual no se podrían entender las propuestas actuales, es decir, las del arte llamado contemporáneo. Quizás Miranda tenga razón, y pronto éste museo y sus contenidos podrán establecer una especie de diálogo, complementario o de confrontación, con su futuro vecino: el museo de la Fundación / Colección Jumex, diseñado por el connotado arquitecto inglés David Chipperfield para abrirse en 2012.

 

Hasta donde el mismo Chipperfield ha informado, planea un espacio de cuatro pisos más bien minimalista, que otorgue importancia a la luz natural; "un hogar sólido, sin parafernalia", apoyado más en "la normalidad que en lo extraordinario". Una serie de combinaciones volumétricas en cajas, presentadas en concreto y piedra caliza donde se podrá ver parte del acervo reunido en los últimos diez años por Eugenio López Alonso, el "niño Jumex" o "patrón" de la escena del arte contemporáneo en México con sus más de mil 500 piezas.

 

Pero volvamos al Museo Soumaya. Fue inaugurado por el presidente Calderón el primer día de marzo y abrió al público 27 días después, con la promesa de que será gratuito siempre. Se localiza en el bulevar Miguel de Cervantes Saavedra, colonia Granada, por los rumbos del Sanatorio Español. Según palabras del propio Carlos Slim (así, pronunciado en inglés) es "a high world class quality museum (un museo de clase mundial)", que planeó desde 16 años atrás junto con su fallecida esposa, Soumaya Domit.

 

El empresario ha dicho que el acervo lo adquirió pieza por pieza, o por lotes, (colecciones completas). Un porcentaje relevante proviene de subastas en las casas Sotheby's y Christie's, estrategia riesgosa de adquisición -comprar por lotes- que ha sido cuestionada por conocedoras de la talla de Raquel Tibol, quien en múltiples ocasiones ha señalado que en el cuerpo de la vasta colección se han colado varios falsos. Así mismo, la crítica de arte ha subrayado que en el conjunto hay de chile, de dulce y de manteca, pues no es lo mismo sumar una lista de firmas sin observar la calidad de cada pieza, a tener cuadros relevantes de cierta época de cada autor. Además, Tibol mencionó la peligrosidad de algunos accesos sin barandales, así como la pátina de algunas de las esculturas de Auguste Rodin, el artista de quien existen cerca de 380 piezas: algunas brillan como si se les hubiera embarrado betún ayer, en tanto el artista prefería acabados más discretos y en mate.

 

En fin, con estos cuestionamientos y aplausos, resta que usted, lectora y lector, acuda a visitar el Museo Soumaya y hagan sus propias evaluaciones del inmueble que brilla a la distancia y recorran rampas para ver obra de el Tintoretto, el Greco y Rubens; Manet, Matisse, Van Gogh, Miró, Renoir, Dalí y Picasso; Juan Correa, Cabrera y Villalpando; Rivera, Orozco y Siqueiros.

 

Además, una colección de monedas de oro que se dice es más importante que la del Banco de México; arte mesoamericano (en comodato con el INAH). Pues sí, si esta colección es del hombre cuya fortuna se estima en 53 mil 200 millones de dólares, todo es posible: hasta el Museo Soumaya y que se diga que es la colección privada más importante de México y de América Latina.

Podría ser la más numerosa pero no más importante, pues ¿en dónde quedan entonces las aportaciones indiscutibles de Álvar Carrillo Gil, Andrés Blaisten, Eugenio López Alonso y una larga lista que hace la tradición de coleccionistas en México? Al tiempo... cuando ya veamos a su museo vecino diseñado por Chipperfield: si es diálogo o confrontación y qué lugar adquiere cada espacio en el espectro cultural de esta ciudad de México y en el contexto internacional.

 


Angélica Abelleyra

Angélica Abelleyra (D.F, 1963). Hace periodismo cultural hace 30 años. Se formó en Ciencias de la Comunicación en la UAM Xochimilco y se ligó a la prensa escrita en el unomásuno, para ser después fundadora del diario La Jornada, donde laboró por tres lustros, con especialización en Artes Visuales. Es autora de los libros Se busca un alma. Retrato biográfico de Francisco Toledo (Plaza y Janés, 2001), De espejos y espejismos. El arte actual en Oaxaca (CONACULTA, 2001) y Mujeres Insumisas (Universidad Autónoma de Nuevo León, 2007). Tanto el libro de Toledo como el de Mujeres Insumisas se reeditarán, revisados y aumentados, para el año 2014 / 2015. Desde su fundación en 2005, integra el Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura (GRECU / UAM Xochimilco), para el cual colaboró con el libro colectivo Economía y cultura para emprendedores. Con Fundación Colección Jumex participó en la realización del programa televisado Arte en construcción. Colabora en el suplemento Laberinto, del periódico Milenio; en la página web Artes e Historia e imparte el curso de Periodismo Cultural para la Maestría de Periodismo y Asuntos Públicos del CIDE (Centro de Investigación y Docencia Económicas). Ha hecho TV cultural en Canal 22, MVS Canal 52 y en el programa Círculo Rojo. Forma parte de los consejos consultivos del Museo de Mujeres Artistas Mexicanas (MUMA) y Debate Feminista. Fue responsable de la curaduría y contenidos del libro y la exposición Vivir en la raya, primera retrospectiva del caricaturista Rogelio Naranjo, organizados por el Centro Cultural Universitario Tlatelolco de la UNAM (enero-julio de 2013). Prepara su primera novela.