Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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18-10-2017 17:13:20

El mercado del arte en México: Inventario de irregularidades

Redacción/Angélica Abelleyra/Felipe Ehrenberg

  

El texto aparecido en este portal sobre falsificaciones, firmado por Angélica Abelleyra, motivó al artista Felipe Ehrenberg –desde hace años radicado en Brasil- a escribir sobre el mercado del arte en México y las irregularidades que observa en su entorno. Traemos a este Programa de Monitoreo sus reflexiones para continuar con este fenómeno complejo, nebuloso, y sin duda una de las tantas aristas del binomio economía y cultura.

 

 

Dice el reconocido artista en correo electrónico: “Me es caro el tema, aunque tal vez ya no recuerdes (Angélica) las reiteradas advertencias publicas que hacía yo al respecto hace más de tres lustros, llamados que despreciaban los colegas en los medios. Como fuera, pienso imposible llegar a conclusión alguna mientras la información y la crónica del fenómeno fraudulento en México omitan describir el origen del mismo.

  

“Es la propia Secretaría de Hacienda y Crédito Público que hoy encabeza José Antonio Meade Kuribreña, la que admite la falsificación, y nadie me asegura que no haya entre sus colaboradores quienes incluso alienten la situación para fines aviesos.

  

“Basta entrar a su portal http://www.shcp.gob.mx/Paginas/default.aspx para constatar lo complicado que es acceder a información o datos relativos a bienes inmuebles de naturaleza artística. Si por asomo el ciudadano se topa en este portal con José Ramón San Cristóbal Larrea, director del área cultural de Hacienda, no le será posible determinar cómo puede comprobar sus ventas un artista y mucho menos una galería.

  

“De 1975 a 1994, los artistas determinaban el valor de sus obras y éste era revisado por un comité formado por galeristas y representantes del INBA (juez y parte). En los últimos 17 años el número de piezas que se recibe y la forma de evaluarlas cambió a un método ‘De tabla’. Se trata de un mecanismo mediante el cual se define el número de obras en pago a dejar por las ventas realizadas.

  

“Si un artista enajena hasta cinco unidades, tiene derecho a dejar una en pago. Si vende de seis a ocho, es susceptible de cumplir con dos piezas y así sucesivamente. ‘Los criterios que ejerce esta dirección general’ declara alegremente José Ramón, ‘no señalan tanto su valor comercial, sino enfatizan la valoración estética de las obras’. ¡Háganme el fabrón cabor!

  

“Mientras que la SHCP le permita a los comerciantes de productos artísticos comprar y vender sin sujetarlos a las mismas reglas que rigen la compra-venta de electro domésticos o medicinas o incluso armas y automóviles, el exageradamente lucrativo mercado de arte no sólo podrá pagar impuestos a su entera discreción, también le será posible a cualquiera el lavar dinero y hasta embaucar incautos a su entero placer.

  

“¿Cómo se vende una obra de arte, o mejor dicho, una mercancía artística? Con demasiada frecuencia, una pintura, una escultura, una estampa entran a la bodega de la empresa/galería sin ser amparada por un recibo (el comprobante que por ley la empresa debe extender al artista/proveedor).

  

“Aún cuando exista tal comprobante, la mercancía no está amparada con un número de inventario (como sucede con electrodomésticos, remedios de patente, armas y vehículos), sin el cual es imposible trazar el periplo del bien mueble dentro del mercado de compra-venta. Los objetos son identificados con el simple título, a menudo sin siquiera especificar ni sus técnicas ni sus medidas.

  

“Tampoco se acostumbra especificar el porcentaje que retendrá la empresa por conceptos de comisión, por lo que es posible engañar al artista/proveedor, práctica habitual -casi tradicional- en la relación artista/galería.

  

“Aún si hubiera un número de inventario y aún si quedara especificado el porcentaje de la comisión, la SHCP no obliga a la empresa a declararle al artista/proveedor la cantidad real en la que vendió la mercancía. (De hecho, el propio comprador tampoco sabe cuánta ‘comisión’ se está cobrando la empresa). Henos aquí con otra maravillosa oportunidad para hacer fraude.

  

“Persiste lo que se puede considerar ‘mercado informal del arte‘, dentro del cual la obra pasa de mano en mano sin nota de venta o factura de venta y sin certificado de autenticidad. Esta informalidad no es exclusiva de ‘cajueleras’ o corredores independientes, de manera alguna. Muchísimas galerías funcionan así… ¡Demasiadas!

  

“La SHCP también descuida otro importantísimo eslabón de la cadena de irregularidades: las empresas aseguradoras participan de manera activa en el movimiento fraudulento de mercancía artística, al convenir asegurar una obra o colección de obras, sin exigir la documentación que compruebe su procedencia (adquisición, incautación, regalo, herencia y otros). El simple hecho de mostrar la póliza de seguro puede estimular la compra-venta de un objeto de procedencia dudosa.

  

“El descuido de Lolita nos conduce a incluir en el inventario de irregularidades la inexistencia casi total de peritos autorizados (por quién más si no por la SHCP) para valuar objetos de arte, muy en especial, mercancía de producción reciente o ‘actual’.

  

“Por lo que se refiere a Certificados de Autenticidad, me atrevo a calcular que no menos de un 70% de las obras cambian de mano sin el amparo de tal documento. Quien regala una obra de arte prácticamente nunca incluye el certificado de la misma y herencias, casi sin excepción, son repasadas sin facturas o certificados que amparen las heredadas. Que se atreva a decirnos la SHCP si esto es, o no, de su incumbencia.

  

“A esto sumemos las incautaciones que se realizan a los grandes empresarios multinacionales de enervantes (llamados jefes de cárteles o simplemente capos narcotraficantes), cuando caen del favor de los altos funcionarios en turno.

  

“Víctimas del desbarajuste alentado por la SHCP, sus bienes inmuebles contienen un indefinible pero sustancioso número de falsificaciones que tras las aprehensiones, pasan a circular sin mayor control por el mercado abierto de bienes culturales.

  

“Es cierto, Angélica, lo que señalas en el texto: que ‘la falsificación de obra de arte es un negocio redondo en todo el mundo. Se le ubica como el tercero más fructífero, después del narcotráfico y la venta de armas’. Creo que en el mundo sobran quienes lo describan. En México aún falta más y mejores descripciones. Sin embargo, lo que el momento exige, es que se informe de la manera más puntual posible dónde se origina esta situación en México, y quiénes son los principales responsables en nuestro país. Basta levantar la mirada y procurar en las alturas del servicio público”.

  Gracias, Felipe Ehrenberg, el GRECU espera tenerte más seguido en sus páginas.
 


Angélica Abelleyra

Angélica Abelleyra (D.F, 1963). Hace periodismo cultural hace 30 años. Se formó en Ciencias de la Comunicación en la UAM Xochimilco y se ligó a la prensa escrita en el unomásuno, para ser después fundadora del diario La Jornada, donde laboró por tres lustros, con especialización en Artes Visuales. Es autora de los libros Se busca un alma. Retrato biográfico de Francisco Toledo (Plaza y Janés, 2001), De espejos y espejismos. El arte actual en Oaxaca (CONACULTA, 2001) y Mujeres Insumisas (Universidad Autónoma de Nuevo León, 2007). Tanto el libro de Toledo como el de Mujeres Insumisas se reeditarán, revisados y aumentados, para el año 2014 / 2015. Desde su fundación en 2005, integra el Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura (GRECU / UAM Xochimilco), para el cual colaboró con el libro colectivo Economía y cultura para emprendedores. Con Fundación Colección Jumex participó en la realización del programa televisado Arte en construcción. Colabora en el suplemento Laberinto, del periódico Milenio; en la página web Artes e Historia e imparte el curso de Periodismo Cultural para la Maestría de Periodismo y Asuntos Públicos del CIDE (Centro de Investigación y Docencia Económicas). Ha hecho TV cultural en Canal 22, MVS Canal 52 y en el programa Círculo Rojo. Forma parte de los consejos consultivos del Museo de Mujeres Artistas Mexicanas (MUMA) y Debate Feminista. Fue responsable de la curaduría y contenidos del libro y la exposición Vivir en la raya, primera retrospectiva del caricaturista Rogelio Naranjo, organizados por el Centro Cultural Universitario Tlatelolco de la UNAM (enero-julio de 2013). Prepara su primera novela.