Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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18-10-2017 17:17:36

Trampas de la victoria

 

Al margen de sus méritos cinematográficos, que sobradamente los tiene, la película Whiplash me dejó con sentimientos agolpados, de la misma forma que la baqueta percute el tambor y forma una cadena de sensaciones, ritmo sincopado, a momentos acelerados al máximo posible por el límite humano de unos brazos incansables, sin más tregua que una coma salvadora, luego, deliberadamente, parsimonioso, cauto, medido, estudiado.

 

En Whiplash un joven baterista es llevado a un punto de quiebre por el director de orquesta, un perfeccionista y fanático de la competencia para quien el dolor es el camino a la virtud, ruta donde el fin justifica los medios, un tipo para quien las palabras más peligrosas son "buen trabajo". Entre humillaciones y agresiones físicas, la historia tiene como eje al jazz, pero habla también de una enfermedad contemporánea, nuestro sistema de competencia distorsionado.

 

 

Vince Lombardi, ícono norteamericano del estratega ganador, acuñó en los sesenta "ganar no es todo, es lo único", mantra que ha inspirado no sólo en el deporte sino a corporaciones que pelean sin tregua en un mercado, luchan por una dominación que en ocasiones ha llegado a ser devastadora para la condición humana. Eres mientras produces, mientras compites, eres sólo si ganas. Hay otros que quieren tu puesto y la bolsa de valores no tiene un múltiplo para el corazón. Vivimos en la era que ha hecho al resultado una forma de deidad. De la misma forma que Fletcher, el temido director de orquesta, pone a sus alumnos a ganarse el puesto, nuestra sociedad ha justificado una peligrosa deshumanización.

 

 

¿Hasta dónde debe llegar la presión de un maestro por sacar el máximo de un alumno? ¿Es Whiplash una historia de triunfo o de derrota? ¿El método de Fletcher es como una medicina que a unos cura y a otros mata? La frustración y los suicidios han crecido en sociedades que estereotipan modelos de perfección. En momentos de cuestionamiento existencial como los que me produce Whiplash estiro el brazo; en mi buró tengo, a modo de contrapeso mundano, La resistencia, de Sabato, páginas que hablan: "Creo que la educación que damos a los hijos procrea el mal (...) la piedra angular de nuestra educación se asienta sobre el individualismo y la competencia. (...) la desenfrenada búsqueda del éxito individual para la cual se los prepara".

 

 

Pepe Toño, inspirado amigo, músico, amante de la filosofía, gran sobremesista (qué bien que todavía existe esa humana especialidad de masticar ideas y charlar antes de pedir la cuenta), apunta: "necesitamos una sociedad desatada de la competencia y el protagonismo, de lo contrario seguirá habiendo Lance Armstrongs". A nuestra reflexión acuden dos modelos de éxito que han renunciado a crear monstruos. Guy Laliberté, ideólogo del Cirque du Soleil, y Pep Guardiola, artífice de equipos ganadores. Para el primero, no hay cabida para las celebridades. Nunca más el nombre de un equilibrista en la marquesina o al ego tronante del hombre bala. Para el catalán, la individualidad sólo vale mientras haga bien al grupo (por eso excluye a Ronaldinho del Barça).

 

 

Estamos llenos de modelos que inspiran la competencia feroz, donde se desecha a los no ganadores. El concurso televisado de chefs se llama Iron Chef, presagio de una batalla medieval entre cuchillos. Con los jueces que evalúan el talento de potenciales artistas, nada es más efectivo para el rating que el hijoputismo de Simon.

 

 

Apoyo la meritocracia, sistema que premia los logros y favorece una sociedad donde los mejores, la aristocracia, guíen e inspiren, pero con visión humanista, con ética y honor, sin humillar ni aniquilar física y psicológicamente a quienes no alcanzan un primer lugar. Terence Fletcher no buscaba el siguiente prodigio musical por amor al arte, buscaba engrandecer su megalomanía como creador de un genio.

 

 

Una de las piezas icónicas en Whiplash es Caravan. Mientras la escucho, tambores y platillos llegan a un éxtasis extraordinario. No puedo dejar de pensar que detrás de las baquetas hay un hombre, todos los hombres.

 

 


 

Desde pequeño (Ciudad de México, 1962) ha estado en búsqueda de respuestas a cuestiones intrigantes. Quiso ser arqueólogo, pero la vida lo situó en la ruta que conduce a la innovación y la investigación de mercados por vías no tradicionales. En sus palabras, su actividad mucho refleja la del arqueólogo que tiene que investigar profundo a través de diversas capas de profundidad, ahí donde se esconden los tesoros. Es socio fundador de la empresa trasnacional Mindcode, con oficinas en cinco países y habiendo realizado proyectos en cuatro continentes, autodescribe su puesto como "Any Possibility Officer". No es una ambigüedad, comenta, es el recordatorio de que a la innovación se llega por cualquier vía, por ello hay que estar abierto a las posiblidades.

 

Sus aportaciones han permitido la creación de metodologías de posicionamiento de marca, como el brandgenetic, donde ha sido pionero en la incorporación de las ciencias sociales para explicar la conducta del consumidor.

 

Ha sido catedrático universitario en la Universidad Panamericana, también ha formado parte de la oficina de extensión profesional de la Universidad de San Diego, y como conferencista ha dado más de 300 pláticas y conferencias en diversos foros dentro y fuera de México.

 

Como escritor, ha publicado varios artículos en la revista Expansión, periódico La Jornada, revista Proceso y actualmente participa de manera regular en las páginas editoriales de Grupo Reforma. Sus aportaciones han servido a varias empresas, mexicanas y trasnacionales, para innovar y posicionar mejor sus marcas. Algunas de estas empresas están dentro de las 500 listadas en la revista Fortune. Entre sus clientes destacan Nextel, Sabritas, Danone, Fiesta Americana, Fiesta Inn, Hotel Aqua, Maseca, Kodak, Tequila Cuervo, Tequila Sauza, Brandy Terry, Apasco, Scotiabank, Avon, USG Tablaroca, Bacardi, Italiannis, Deloitte, Tv Azteca, British American Tobacco, Promexico, Lawry’s Prime Rib, Banorte, Bimbo, Wings Restaurantes, Pastelerías El Globo, Los Altos Food Company, Farmacias Roma, Cinépolis, Pedro Domeq, Microsoft, Mabe, Smuckers, Folgers Cafe, Reynolds, Marlboro, Coca Cola, Oxxo, Pepsico, Tecno Lite, entre otras.

 

ecaccia@mindcode.com
http://www.mindcode.com 
http://www.eduardocaccia.com