Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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23-09-2017 08:04:02

¿Qué le hace falta al teatro en México?

  

¿Por qué una política pública para el sector cultural y artístico? El campo de la creación artística ha jugado un papel protagónico en la construcción de la identidad nacional, se ofrece como espejo identitario del país ante el mundo y ha participado como espacio de cohesión social; el acceso a las manifestaciones culturales y artísticas se mide en evaluaciones de desarrollo humano junto al acceso a la información, servicios educativos, de salud y desarrollo social; dejar abierta la interpretación entre producciones artísticas y entretenimiento representaría abandonar la producción simbólica de lo propio, renunciar a la idea de futuro posible de Estado Mexicano, significaría aceptar la intrascendencia de nuestro paso en este tiempo–espacio.

 

 

Principio: “El sector de las artes escénicas no se puede someter a las leyes de la oferta y la demanda”.

  

1er eje: Mayores fondos.

  

1.            Independientemente del ideario político–económico desde el cual se construyan las políticas públicas del sector cultura–artes, es necesario que el Estado mexicano reconozca el carácter de bien público del campo de la creación artística, de bien meritorio que requiere de condiciones de protección que favorezcan su desarrollo.

 

2.            En el actual contexto es necesario diseñar estrategias para incrementar, aunque sea de forma gradual, el presupuesto destinado al sector cultura - artes.

 

Los ecologistas concluyen que “las políticas sin recursos no llevan a ningún lado”, este es el sentido de las recomendaciones de los organismos internacionales como la UNESCO, que en 1979 recomendó destinar el 8 % del Producto Interno Bruto a educación. Actualmente se destina el 4.10 % a educación, dentro de este el 0.4 % a investigación y el 0.08 % a cultura–artes.

 

3.            Ligado con el punto anterior, es necesario reordenar el gasto, actualmente se estima que el 80 % del presupuesto para cultura–artes se dirige al pago de la burocracia del sector. Se recomienda avanzar en una proporción de 50–50, entre el pago de la burocracia y la producción artística.

 

4.            Incrementar los recursos económicos dirigidos al programa de Convocatoria abierta del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. Actualmente el Fonca dirige el 24.9 % del presupuesto que administra a fondos concursables.

  

2º eje: Mejores prácticas.

  

5.            Crear órganos de participación interinstitucional (universidades) y de participación ciudadana. Buscar mecanismos que restrinjan la intervención unilateral del funcionario público del subsector cultura. Esta es una de las principales críticas al Conaculta, que ha resultado en un órgano de estructura vertical, ha resultado en un “consejo sin consejeros”.

 

6.            Poner al centro de las políticas públicas de apoyo a las artes a las organizaciones de artes escénicas. La tendencia a nivel mundial es favorecer el apoyo a agrupaciones artísticas, con lo que se refuerza la producción, se transita hacia la independencia administrativa y se favorece la búsqueda de identidad estética.

 

7.            Diseñar programas de largo plazo para las organizaciones artísticas, que permitan la creación de un sistema de producción, distribución y consumo teatral, de presencia en circuitos de nivel nacional e internacional.

 

8.            Es importante distinguir el carácter de las diversas producciones teatrales, no se puede dar el mismo trato a los desiguales, uno es el teatro producido con fines de recuperación económica y otro el teatro de arte, un teatro hecho con fines culturales. Es importante que a nivel de regulación hacendaria y administrativa se reconozca el Teatro cultural sin fines de lucro.

 

9.            Hoy la industria de la música atiende a jóvenes, los casinos a pensionados y jubilados, dónde está la acción del Estado. Cuando ni el mercado, ni la industria del entretenimiento ofrecen contenidos de interés general, compete al Estado intervenir en materia cultural. La oferta cultural dirigida a sectores específicos –niños, jóvenes, tercera edad, género, entre otros- se ha desatendido por parte de todos los agentes y la respuesta del Estado ha resultado lenta e insuficiente. Es necesario implementar programas culturales y artísticos dirigidos a sectores específicos.[1] El reto es construir un modelo que sea acorde tanto a las condiciones sociales como a las necesidades de los artistas, encontrar este vínculo permitirá a las organizaciones de artes escénicas transitar hacia la consolidación de sus proyectos.

 

10.          En la “nueva organización” del Estado Mexicano en materia de descentralización, los gobiernos de los estados y municipios pese al fortalecimiento económico y administrativo han abandonado las actividades del sector cultura artes, por lo que es necesario a nivel regional y local exigir el cumplimiento de los compromisos del Estado mexicano en materia cultural y artística, entonces reclamar la asignación de recursos y observar su aplicación.  



[1] Sin demagogia. El teatro ha actuado de espaldas al público.
 



Es docente e investigadora teatral. Su trabajo se centra en el estudio de los procesos de circulación de la cultura y las artes, especialmente el sector teatro. Actualmente desarrolla el proyecto de investigación Revisión del Gasto público con fines culturales, subsector teatro en el Centro de Investigación Teatral “Rodolfo Usigli” del INBA.

chavero_gomez@yahoo.com.mx