Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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16-10-2017 19:11:08

De gastos en el Puerto de Veracruz


Nieve de limón con helado de mamey, dos sabores por 27 pesos en la nevería güero-güero, para andar por el malecón a 30 grados (quién se puede dejar cabulear si los neveros gritan como chachalacas). Allá atrás el pobre San Juan de Ulúa rodeado de contenedores. En un recodo, en suerte de alberca, media docena de niños divierten a quienes les arrojan monedas al mar escarchado de popotes, botellas de Coca Cola y vasos variopintos. Juguetones, recios, morenos, negados a dar sus nombres, piden denominaciones de 10 y 5 pesos. Vuelan los escudos nacionales de diferentes tamaños, se echan el clavado y los que pescan guardan el tesoro en la boca. Mientras más cachetones, más monedas. Ahí, ensalivados, mis 25 pesos.

 

El recorrido en el barco Atlantis por once puntos del puerto, cuesta 100 pesos. Se trata de aprender a adorar al gigante mexicano del comercio marítimo. Al regreso es la hora de ir al bar Palacio, en los portales de la Plaza de la Constitución. Del otro lado, la Catedral, abstemia como siempre. La cerveza Victoria se calienta ipsofacto. Y uno solito. Venga el primer ron, Flor de Caña 4 años, pura agua mineral. Llegan los grupos: sones, rumbas, boleros, norteñas, rancheras. El cuarteto entona tres por 200 pesos. Siete por 400 y el pilón. El mesero trae una sopa de tortilla y se va a pedir el coctel de pulpo chico.

 

Incesantes las ofertas, quiero entrarle a todas: lociones gringas y europeas, sin impuestos, desde 90 pesos. Un coctel casero de caracol, 50. La orden de bolitas de queso Oaxaca con zanahorias en escabeche, 25. Plato con cacahuates, pepitas y charales otros 20. Collares desde 60. Dulces de leche y cocadas en los 15 cada uno. Billetes de lotería, ni digo. Puros Cohiba de 40 y los de Veracruz, al mismo precio. Al señor de la cajita amarilla para apostar a ver quién aguanta más los toques ni le pregunté, pues siempre me ha dado miedo tomar los fierros. El morenazo que lleva su gorra del PRI con el nombre del gober Javier Duarte, aprovecha la falta de clientela para convertir el positivo y el negativo en suerte de claves que acompañan el son que me cantan. Le sale bonito el ritmo.

 

Que en la calor todo se digiere o se baja más rápido, puede que sí. Ya vamos en el tercero de la tarde y ni un ligero mareo. O será que el desencuentro por el filete de pescado hizo que se me bajara. Mire nada más: aquí en este Palacio, decir filete a la parrilla, equivale a un filete nadando en aceite y coronado con pimientos verdes. El señor mesero que atiende, dice que se pide asado. Y, además, ni siquiera existen ni el uno ni el otro en la carta. Bueno, conversador el hombre me da palmada en el hombro y expresa su presentimiento de que el viento fresco que corre es anuncio de norte. Así que la cuenta en el Palacio suma 362 pesos.

 

Se van las horas en la cuatro veces heroica. No tarda en amanecer. De veras, cuánta basura. Qué difícil tarea tener limpias las calles, la playa y sus aguas. Olvido cuánto me costará andar con la mirada metida en el Golfo, en el oleaje, en la historia. Cuánto comprender que San Juan de Ulúa es feliz con los mercaderes. Cuánto podrá obtener ese hombre de su pesca: al anzuelo prende un pescadito, y como si fuera a lanzar el disco en unos juegos olímpicos gira y gira y ¡saleee! que fácil se incrusta unos 20 metros mar adentro. Una tablita es su caña. Se sienta. Como niño mece sus piernas. A su espalda el monumento con la inscripción del año 1847. Seguro saldrá la comida del día.

 


Es egresado de la carrera de Comunicación de la UAM Xochimilco, con Especialidad en Políticas Culturales y Gestión Cultural por la UAM Iztapalapa. Ejerce el periodismo desde 1980 en distintos diarios y revistas, como también la gestión cultural en diversidad de instituciones. Ha desplegado una amplia labor de análisis de la diplomacia cultural, de las políticas culturales, de la economía cultural, de las empresas culturales y en la formación de emprendedores culturales.

En su trayectoria destaca su desempeño como agregado cultural en las embajadas de México en Chile y Colombia, cuyo gobierno le condecoró con la Medalla al Mérito Cultural. Cuenta con dos obras que reúnen una parte de su quehacer como analista, reportero y cronista: Desde la frontera norte (UAM-Iztapalapa, 1991) y Del mismo cuero salen las correas (UAM-Xochimilco, 2002). La editorial colombiana Común Presencia publicó el volumen de prosas poéticas Saldo a favor (2005).

Es coautor del estudio Políticas culturales en México, 2006-2020, coordinado por Eduardo Nivón (Editorial Porrúa, 2006). Coordinó las obras Diplomacia y cooperación cultural de México: una aproximación, obra pionera en su ámbito (UNICACH/UANL, 2007); 1968-2008. Los silencios de la democracia (Editorial Planeta, 2008), serial de entrevistas que abordan la situación de los medios de comunicación en el país; Economía cultural para emprendedores. Perspectivas (UAM/UANL, 2010), obra también sin precedente en el campo y es coordinador al lado de Carlos A. Lara González de 1988-2012. Cultura y transición (UANL/ICM, 2012), obra que por vez primera ofrece una visión sectorial de 24 años.

En junio de 2009 creó en la UAM Xochimilco el Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura (GRECU), del cual es coordinador. Desarrolla una amplia tarea como consultor. En esta línea de trabajo destaca la coordinación del Programa Sectorial de Cultura de Oaxaca 2011-2016. También ha realizado análisis económicos del Festival Internacional Cervantino y del Centro de Cultura Digital, en momentos del Conaculta.

En 2011 apareció el epistolario y a la vez reportaje novelado Colombia tiene nombre de mujer, en coedición de Ediciones Sin Nombre y la UANL. Participa del Proyecto ¿Cómo vamos ciudad de México? del periódico El Universal. Su obra más reciente como coordinador es TLCAN/Cultura ¿Lubricante o engrudo? Apuntes a 20 años (UAM/UANL, 2015) y es coautor de Una nueva diplomacia cultural para México, coordinado por César Villanueva (UIA, 2015).

Su obra más reciente como autor es Sector cultural. Claves de acceso (Editarte/UANL, 2016). Actualmente es Jefe del Centro de Extensión Educativa y Cultural Casa Rafael Galván Maldonado de la UAM.