Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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16-10-2017 19:09:55

¿Todo sigue igual en política cultural?

Participación de Eduardo Cruz Vázquez en la 30 Feria Internacional del Libro de Guadalajara

Coloquio Políticas Culturales en México

Sábado 3 de diciembre de 2016.

 

Para intentar que en política cultural no todo siga igual, tiene que incorporarse una política económica, no sólo para la Secretaría de Cultura, también para el sector en su conjunto de actores. Van algunas propuestas de emergencia para enfrentar las adversidades presupuestales del 2017

 

1.- Que la administración del Presidente Enrique Peña Nieto, y la gestión del Secretario de Cultura, Rafael Tovar y de Teresa, asuman una política cultural abierta mediante la publicación del programa integral de trabajo para el año 2017.

 

2.- En el escenario que vive el país, resulta fundamental que el programa integral de trabajo se haga del conocimiento de la opinión pública a finales del mes de enero de 2017.

 

En esa perspectiva, tal compromiso impone dar a conocer el monto del gasto que habrá de ejercerse por cada una de las dependencias que integran la secretaría, así como su desagregación por cada una de las actividades contempladas.

 

De igual forma resulta central, hacer pública la calendarización del presupuesto que debe ser entregado a la secretaría mes por mes de 2017, por la Secretaría de Hacienda y la Tesorería de la Federación.

 

3.- El monto del gasto a ejercer por la Secretaría de Cultura y por todas sus dependencias y organismos, también debe incluir el presupuesto anual y por mes asignado a gastos de operación, tales como sueldos, salarios, prestaciones y otros rubros que van a la operación cotidiana del aparato institucional. Esto permitirá vislumbrar las necesarias comparaciones en el ejercicio del gasto.

 

4.- Que la Presidencia de la República y la Secretaría de Hacienda, profundicen el seguimiento del ejercicio del gasto público en todo el ámbito de la Administración Pública Federal, y particularmente en la Secretaría de Cultura, con el propósito de identificar oportunamente los subejercicios del gasto en que se incurra a lo largo de 2017.

 

5.- Al considerar que la derrama del gasto público en cultura es un importante estímulo al mercado interno cultural, se propone que el Ejecutivo Federal determine que el 20% de los subejercicios que se identifiquen en la Administración Pública Federal, sean reprogramados para su ejercicio tanto en la misma Secretaría de Cultura, como en proyectos que para tal propósito de presenten por parte de los organismos de cultura de los estados y, de manera primordial, por micro, pequeñas y medianas empresas culturales.

 

Para garantizar el flujo y entrega oportuna de los recursos rescatados del subejercicio presupuestal, se propone que la Secretaría de Cultura concentre y priorice a más tardar en el mes de febrero de 2017, los proyectos que podrían verse beneficiados por esta medida adoptada por el Ejecutivo Federal.

 

Se subraya que en dicho catálogo de actividades susceptibles de recibir financiamiento, deberá darse prioridad a aquellas que incidan directamente en la productividad, en la generación de empleo temporal, en la contratación de servicios creativos, en la proveeduría a cargo de empresas culturales y en las que cuenten con otras fuentes de financiamiento para su realización.

 

6.- Se estima que es conveniente el compromiso tanto del Poder Ejecutivo, como del Banco de México, y en apego a lo que determina la ley, que del monto de los remanentes operativos del año 2016 y del 2017, se destine el 0.5% de los mismos a la finalidad antes descrita.

 

7.- Como es de conocimiento de la opinión pública, el maestro Carlos Villaseñor, cuya trayectoria y labor en el análisis del presupuesto es ampliamente reconocida, ha alertado de la asignación como gasto programable, mediante el Anexo 19 del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), denominado “Acciones para la prevención del delito, combate a las adicciones, rescate de espacios públicos y promoción de proyectos productivos”, a tres rubros a su vez identificados para el Ramo 48 (Secretaría de Cultura) como “Desarrollo cultural”, “Educación y cultura indígenas” y “Programas de Apoyo a la Cultura”, la suma (en números redondos) de 3 mil 655 millones de pesos, de los cuales, 3 mil 435 corresponden a “Desarrollo cultural”.

 

Además, son identificables otras asignaciones que generan interés por saber de los criterios de organización y de cómo será su aplicación, como es el caso del Anexo 13 destinado a “Erogaciones para la igualdad entre mujeres y hombres”, donde la Secretaría de Cultura tiene una bolsa de 29 millones de pesos.

 

Ello aunado a los célebres “Recursos etiquetados”, comprendidos en el Anexo 44 “Ampliaciones a cultura”, vía “Apoyos y donativos”, que sumó 1,500 millones de pesos, hace de suma trascendencia exigir la transparencia del ejercicio de los recursos antes descritos.

De igual forma es importante señalar que en este rubro de los etiquetados se incurren en numerosos subejercicios, en virtud de que pese a las asignaciones, una parte de los beneficiarios no cumplen con los requisitos para la entrega de los fondos o bien se ven impedidos de ejercerlos por otras causas.

 

Que las secretarías de Hacienda y Cultura se comprometan a vigilar el ejercicio del presupuesto y garantizar la reasignación del que no se ejerce, es una manera extraordinaria de compensar el enorme recorte del presupuesto de 2017 para el sector cultural de gobierno.

 

Por otra parte, de manera complementaria a estas propuestas y de cara al proceso de la sucesión presidencial del 2018, se sugiere:

 

1.- Buscar los mecanismos de participación en lo que podrá ser la renegociación del TLCAN, en virtud de que a más de 20 años de suscribirse, ahora el sector cultural tiene notables implicaciones en la relación con los Estados Unidos.

 

2.- Posponer para la próxima legislatura la discusión y aprobación de la Ley General de Cultura, en virtud de que en las actuales condiciones políticas y económicas del país no le son propicias.

 

3.- Iniciar en el mes de junio de 2017, el diseño y la discusión pública del proyecto cultural en la Ley de Ingresos y en el Presupuesto de Egresos para el año 2018.

 

4.- Convocar desde la sociedad civil organizada, a una Convención por el Desarrollo Cultural de México 2019-2024, para integrar una plataforma y un proyecto para ser propuesto, discutido y aprobado en el contexto de las campañas electorales del 2018.

 

5.- Desde ahora, buscar las condiciones para formular en agosto de 2018, una terna para ocupar el cargo de Secretario de Cultura en el siguiente gabinete presidencial.

 


Es egresado de la carrera de Comunicación de la UAM Xochimilco, con Especialidad en Políticas Culturales y Gestión Cultural por la UAM Iztapalapa. Ejerce el periodismo desde 1980 en distintos diarios y revistas, como también la gestión cultural en diversidad de instituciones. Ha desplegado una amplia labor de análisis de la diplomacia cultural, de las políticas culturales, de la economía cultural, de las empresas culturales y en la formación de emprendedores culturales.

En su trayectoria destaca su desempeño como agregado cultural en las embajadas de México en Chile y Colombia, cuyo gobierno le condecoró con la Medalla al Mérito Cultural. Cuenta con dos obras que reúnen una parte de su quehacer como analista, reportero y cronista: Desde la frontera norte (UAM-Iztapalapa, 1991) y Del mismo cuero salen las correas (UAM-Xochimilco, 2002). La editorial colombiana Común Presencia publicó el volumen de prosas poéticas Saldo a favor (2005).

Es coautor del estudio Políticas culturales en México, 2006-2020, coordinado por Eduardo Nivón (Editorial Porrúa, 2006). Coordinó las obras Diplomacia y cooperación cultural de México: una aproximación, obra pionera en su ámbito (UNICACH/UANL, 2007); 1968-2008. Los silencios de la democracia (Editorial Planeta, 2008), serial de entrevistas que abordan la situación de los medios de comunicación en el país; Economía cultural para emprendedores. Perspectivas (UAM/UANL, 2010), obra también sin precedente en el campo y es coordinador al lado de Carlos A. Lara González de 1988-2012. Cultura y transición (UANL/ICM, 2012), obra que por vez primera ofrece una visión sectorial de 24 años.

En junio de 2009 creó en la UAM Xochimilco el Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura (GRECU), del cual es coordinador. Desarrolla una amplia tarea como consultor. En esta línea de trabajo destaca la coordinación del Programa Sectorial de Cultura de Oaxaca 2011-2016. También ha realizado análisis económicos del Festival Internacional Cervantino y del Centro de Cultura Digital, en momentos del Conaculta.

En 2011 apareció el epistolario y a la vez reportaje novelado Colombia tiene nombre de mujer, en coedición de Ediciones Sin Nombre y la UANL. Participa del Proyecto ¿Cómo vamos ciudad de México? del periódico El Universal. Su obra más reciente como coordinador es TLCAN/Cultura ¿Lubricante o engrudo? Apuntes a 20 años (UAM/UANL, 2015) y es coautor de Una nueva diplomacia cultural para México, coordinado por César Villanueva (UIA, 2015).

Su obra más reciente como autor es Sector cultural. Claves de acceso (Editarte/UANL, 2016). Actualmente es Jefe del Centro de Extensión Educativa y Cultural Casa Rafael Galván Maldonado de la UAM.