Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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26-09-2017 02:31:03

Ante Donald Trump y lo demás

¿Qué hacer en el sector cultural?

Eduardo Cruz Vázquez

 

Ideas descabelladas y otras no tanto, con el propósito de encauzar lo que enfrenta el mercado interno cultural, como la relación de México con Estados Unidos. También para vislumbrar el contexto de las relaciones de nuestro país con diversas naciones de las que depende su comercio internacional.

 

Para el sector cultural mexicano, su mercado interno, la renegociación del TLCAN o la entrada de nuevas oportunidades de mirar las condiciones del sector ante los mercados internacionales, significa una oportunidad, ya que ha permanecido al margen de los numerosos tratados que ha firmado México.

 

Estas son algunas idea. No se enumeran las ideas en orden de importancia.

 

1.- Que el Gobierno Federal impulse las asociaciones público-privadas (APP) y otros modelos de inversión (Permisos de Administración Temporal, PAT) que puedan incidir en el desarrollo cultural.

 

2.- Que la Secretaría de Cultura ofrezca su programa anual de trabajo, la aplicación desagregada del presupuesto, que cumpla las medidas de austeridad y la rebaja del 10% en los salarios de los funcionarios. Que tales procedimientos se extiendan a sus empresas paraestatales. En esta perspectiva, y en cuanto sea posible, se aplique un modelo de compras consolidadas, por ejemplo en materiales y suministros de trabajo, en pasajes de avión, en obras de mantenimiento y bienes de inversión, etc.

 

3.- Que la Secretaría de Cultura se comprometa al pago puntual a sus proveedores, a quienes prestan servicios profesionales y en general a quienes sostienen una relación comercial con la secretaría. En tal sentido, no incrementar los precios de los servicios que presta la secretaría en el conjunto de sus instituciones; generar alternativas para el uso y acceso de la infraestructura, bienes, servicios y productos culturales de que dispone.

 

4.- Que la Secretaría de Cultura simplifique los trámites y realice de manera puntual las transferencias de los recursos que se encuentran comprometidos a los estados y municipios, así como a los beneficiarios de los recursos etiquetados por el Congreso.

 

5.- Que la Secretaría de Cultura y el Congreso deroguen la disposición del precio fijo del libro y que se busquen alternativas para apoyar a los lectores para la adquisición de libros. Revisar en su totalidad la Ley del Libro.

 

6.- Que el Ejecutivo Federal determine que el 20% de los subejercicios que se identifiquen en la Administración Pública Federal, sean reprogramados para su ejercicio tanto en la misma Secretaría de Cultura, como en proyectos que para tal propósito de presenten por parte de los organismos de cultura de los estados, con el objetivo de recobrar en lo posible el “presupuesto piso” que les fue suprimido.

 

7.- Que la Secretaría de Hacienda haga público el calendario de ministraciones del presupuesto asignado a la Secretaría de Cultura, para cumplir con el compromiso del Ejecutivo Federal de transparentar el ejercicio del gasto. En tal perspectiva, que los ingresos por entradas a los museos y sitios arqueológicos, sean devueltos de inmediato por la Tesorería de la Federación a los respectivos institutos.

 

8.- Que la Secretaría de Economía incorpore a la mesa de renegociación el TLCAN a una representación del sector cultural y se abra un capítulo en dicho proceso, así como en otros tratados internacionales que se sometan a revisión.

 

9.- Que el Congreso y la Secretaría de Hacienda derogue la fracción VII de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, para estimular el mercado de las artes visuales. En ese línea, ampliar los beneficios del pago en especie a otras disciplinas artísticas.

 

10.- Que las instituciones de educación superior y de la sociedad civil promuevan:

 

-Un acuerdo en la industria cinematográfica, para ampliar la cuota de cine nacional en pantallas, reducir la importación de películas de Estados Unidos, ampliar la importación de otros países –sobre todo de habla hispana- y generar productos promocionales para incrementar la asistencia a las películas mexicanas.

 

-Un acuerdo en la industria de la televisión, para programar más cine mexicano y reducir la importación de señales, series y películas de los Estados Unidos, así como ampliar la importación de programas de otros países.

 

-Un acuerdo con las empresas de la industria tecnológica, del entretenimiento y de servicios al consumidor, aquellas que son proveedores de productos, bienes, servicios, contenidos y medios sociales como Codere, TV Azteca, Televisa, CIE, Zignia Live, Vidanta, Amazon, Twitter, Netflix, Spotify, Google y Facebook, entre otras, para destinar el 0.5% de su facturación en territorio nacional, para crear un fondo que se destine a micros y pequeñas empresas culturales en operación, a festivales y ferias que promueven organizaciones de la sociedad civil.

 

11.- Establecer una serie de acciones concertadas para facilitar las exportaciones de bienes, servicios y productos culturales, con énfasis en los países donde se han identificado fortalezas del sector cultural exportador. Este impulso debe darse particularmente en el cine, las artesanías, la gastronomía y el diseño en sus diferentes expresiones.

 

12.- Facilitar las importaciones de bienes, servicios y productos culturales de otros países y que puedan suplir o en su caso, aumentar la oferta en el mercado de dichos productos que son importados de los Estados Unidos.

 

Nota.

Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita.

Artículo 17, fracción VII.

VII. La subasta o comercialización habitual o profesional de obras de arte, en las que se involucren operaciones de compra o venta de dichos bienes realizadas por actos u operaciones con un valor igual o superior al equivalente a dos mil cuatrocientas diez veces el salario mínimo vigente en el Distrito Federal.

 

 

 


Es egresado de la carrera de Comunicación de la UAM Xochimilco, con Especialidad en Políticas Culturales y Gestión Cultural por la UAM Iztapalapa. Ejerce el periodismo desde 1980 en distintos diarios y revistas, como también la gestión cultural en diversidad de instituciones. Ha desplegado una amplia labor de análisis de la diplomacia cultural, de las políticas culturales, de la economía cultural, de las empresas culturales y en la formación de emprendedores culturales.

En su trayectoria destaca su desempeño como agregado cultural en las embajadas de México en Chile y Colombia, cuyo gobierno le condecoró con la Medalla al Mérito Cultural. Cuenta con dos obras que reúnen una parte de su quehacer como analista, reportero y cronista: Desde la frontera norte (UAM-Iztapalapa, 1991) y Del mismo cuero salen las correas (UAM-Xochimilco, 2002). La editorial colombiana Común Presencia publicó el volumen de prosas poéticas Saldo a favor (2005).

Es coautor del estudio Políticas culturales en México, 2006-2020, coordinado por Eduardo Nivón (Editorial Porrúa, 2006). Coordinó las obras Diplomacia y cooperación cultural de México: una aproximación, obra pionera en su ámbito (UNICACH/UANL, 2007); 1968-2008. Los silencios de la democracia (Editorial Planeta, 2008), serial de entrevistas que abordan la situación de los medios de comunicación en el país; Economía cultural para emprendedores. Perspectivas (UAM/UANL, 2010), obra también sin precedente en el campo y es coordinador al lado de Carlos A. Lara González de 1988-2012. Cultura y transición (UANL/ICM, 2012), obra que por vez primera ofrece una visión sectorial de 24 años.

En junio de 2009 creó en la UAM Xochimilco el Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura (GRECU), del cual es coordinador. Desarrolla una amplia tarea como consultor. En esta línea de trabajo destaca la coordinación del Programa Sectorial de Cultura de Oaxaca 2011-2016. También ha realizado análisis económicos del Festival Internacional Cervantino y del Centro de Cultura Digital, en momentos del Conaculta.

En 2011 apareció el epistolario y a la vez reportaje novelado Colombia tiene nombre de mujer, en coedición de Ediciones Sin Nombre y la UANL. Participa del Proyecto ¿Cómo vamos ciudad de México? del periódico El Universal. Su obra más reciente como coordinador es TLCAN/Cultura ¿Lubricante o engrudo? Apuntes a 20 años (UAM/UANL, 2015) y es coautor de Una nueva diplomacia cultural para México, coordinado por César Villanueva (UIA, 2015).

Su obra más reciente como autor es Sector cultural. Claves de acceso (Editarte/UANL, 2016). Actualmente es Jefe del Centro de Extensión Educativa y Cultural Casa Rafael Galván Maldonado de la UAM.