Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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16-10-2017 19:13:46

El precio de Rulfo

 

Como todo artista, Juan Rulfo tiene su historia con la economía cultural. Su obra vale y significa

 

Los derechos de publicación de las dos obras cumbre de Juan Rulfo, imagino deben rondar en los 10 millones de pesos. Cinco cada una en el mercado nacional. Para el extranjero, la cotización puesta en dólares se incrementa un 20%. Por principio no vale una pieza más que otra. Según el tiempo de duración del contrato, de las características de las ediciones y del tiraje, vendrán las regalías.

 

Para publicaciones conmemorativas, el costo de “El llano en llamas” (1953) y de “Pedro Páramo” (1955) tiene oscilaciones en función de quien quiere hacerse de los títulos y del manejo de la distribución. Por supuesto existen la exención de pago o la coproducción, vienen según el proyecto que se presente a los dueños de la marca. Si hablamos de los valores agregados de Rulfo, donde los controles patrimoniales son hasta ahora imposibles (pero se advierten como aspiración), las economías de escala son significativas.

 

El manejo del producto Juan Rulfo no es igual al de Carlos Fuentes o de Truman Capote. Aunque potente su narrativa, el alcance es naturalmente menor por ser un catálogo mínimo. Aun sumando los millones de ejemplares puestos en circulación desde su primera tirada (misterio jamás revelado al que atrevo la cifra de 5 millones) difícilmente superarán la de escritores afamados con más títulos. Mientras ellos requieren de agentes literarios, los herederos de Rulfo crearon una fundación que, por cierto, no es donataria. Tienen al frente de ella a un profundo conocedor del comercio de significados. El defensor de la legalidad de los códigos rulfianos es Víctor Jiménez. Lo hace muy bien.

 

Los artistas portadores de orgullos nacionales, son buen negocio para los herederos. El legado de los fotógrafos Casasola o de Frida Kahlo son ilustrativos. El festejo de onomásticos o de acciones relevantes, movilizan intereses simbólicos y financieros. Hay que prestar consideración a unos y otros, pues al creador corresponde una historia económica. Desentrañarla no es de ociosos o especuladores. Es una tarea que permite construir mejores cimientos para la economía cultural y para diversidad de artistas que desean vivir de su trabajo.

 

Las economías de Juan Rulfo son tan ricas como su producción creativa. Le marcan desde la cuna. Es su tiempo de niñez y juventud el de un país que intenta desarrollarse. Muy pronto supo el hombre del valor del dinero, de las urgencias laborales. Como muchos otros de su especie, tiene que combinar sus afanes artísticos con la fuente de empleo que asegure la manutención. Al también fotógrafo le toca la oleada nacionalista con su cauda de subsidios y pedestales. Le envuelven la política cultural con variadas instituciones, el expansionismo del poder presidencial priista con sus abundantes recursos, el auge empresarial en la radio, el cine y la televisión.

 

A las economías rulfianas les incumbe el surgimiento en 1934 del Fondo de Cultura Económica, editorial pública que le abrazó. Tanto como las becas que le dieron con fondos privados en el Centro Mexicano de Escritores. Vio crecer los espacios de divulgación en la UNAM, los quehaceres de la diplomacia cultural, los empeños del Instituto Nacional Indigenista donde modeló libros. Los años del cincuentón Rulfo surcaron entre sinergias públicas y privadas vistas en suplementos culturales, revistas, talleres literarios, en casas editoriales como Joaquín Mortiz.

 

El estrellato de Rulfo, en una economía mexicana estable hasta los años 70, le permitió formar una familia. Cuatro hijos a los que dio estructura al lado de su esposa a quienes heredó una riqueza que no pudo valorar en el espacio de la globalización. Cosas de la vida, Rulfo falleció en medio de la crisis económica del Presidente Miguel de la Madrid, con esa antesala terrible en el sexenio de López Portillo. Rulfo, el de la economía cultural, vale mucho.

 


Es egresado de la carrera de Comunicación de la UAM Xochimilco, con Especialidad en Políticas Culturales y Gestión Cultural por la UAM Iztapalapa. Ejerce el periodismo desde 1980 en distintos diarios y revistas, como también la gestión cultural en diversidad de instituciones. Ha desplegado una amplia labor de análisis de la diplomacia cultural, de las políticas culturales, de la economía cultural, de las empresas culturales y en la formación de emprendedores culturales.

En su trayectoria destaca su desempeño como agregado cultural en las embajadas de México en Chile y Colombia, cuyo gobierno le condecoró con la Medalla al Mérito Cultural. Cuenta con dos obras que reúnen una parte de su quehacer como analista, reportero y cronista: Desde la frontera norte (UAM-Iztapalapa, 1991) y Del mismo cuero salen las correas (UAM-Xochimilco, 2002). La editorial colombiana Común Presencia publicó el volumen de prosas poéticas Saldo a favor (2005).

Es coautor del estudio Políticas culturales en México, 2006-2020, coordinado por Eduardo Nivón (Editorial Porrúa, 2006). Coordinó las obras Diplomacia y cooperación cultural de México: una aproximación, obra pionera en su ámbito (UNICACH/UANL, 2007); 1968-2008. Los silencios de la democracia (Editorial Planeta, 2008), serial de entrevistas que abordan la situación de los medios de comunicación en el país; Economía cultural para emprendedores. Perspectivas (UAM/UANL, 2010), obra también sin precedente en el campo y es coordinador al lado de Carlos A. Lara González de 1988-2012. Cultura y transición (UANL/ICM, 2012), obra que por vez primera ofrece una visión sectorial de 24 años.

En junio de 2009 creó en la UAM Xochimilco el Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura (GRECU), del cual es coordinador. Desarrolla una amplia tarea como consultor. En esta línea de trabajo destaca la coordinación del Programa Sectorial de Cultura de Oaxaca 2011-2016. También ha realizado análisis económicos del Festival Internacional Cervantino y del Centro de Cultura Digital, en momentos del Conaculta.

En 2011 apareció el epistolario y a la vez reportaje novelado Colombia tiene nombre de mujer, en coedición de Ediciones Sin Nombre y la UANL. Participa del Proyecto ¿Cómo vamos ciudad de México? del periódico El Universal. Su obra más reciente como coordinador es TLCAN/Cultura ¿Lubricante o engrudo? Apuntes a 20 años (UAM/UANL, 2015) y es coautor de Una nueva diplomacia cultural para México, coordinado por César Villanueva (UIA, 2015).

Su obra más reciente como autor es Sector cultural. Claves de acceso (Editarte/UANL, 2016). Actualmente es Jefe del Centro de Extensión Educativa y Cultural Casa Rafael Galván Maldonado de la UAM.