Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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16-10-2017 19:11:37

Las mentadas de Norten

 

Da gusto que un notable arquitecto se ocupe de la política y la economía cultural. Ojalá despertara reacciones propiciadoras de diálogo

 

En día de las madres, Enrique Norten dio misa. Una homilía demoledora que tituló “Infraestructura cultural” (Milenio). Al parecer no generó contratiempos en la navegación gobernante. Tampoco en los comentócratas de la comunidad cultural. No le recuerdo en decires tan airados. ¿Será porque ya no está su amigo Rafael Tovar? El Sumo Arquitecto mira así el plano con la nueva Secretaría de Cultura: “Implementar nuevas políticas y leyes fiscales, turísticas y ambientales que favorezcan las inversiones y el compromiso de la sociedad civil con la cultura mexicana”. Pácatelas. Se nota que le pasó de noche la discusión de la ley de cultura. Nos hubiera hecho tanto bien su enjundia para obtener lo que pregona.

 

Norten sentencia que 26 mil trabajadores del sector cultural gubernamental y más de 12 mil millones de pesos de presupuesto no dan para “una sola institución pública de cultura en el país que tenga la calidad y que se pueda ver a los ojos con las mejores del mundo”. ¿Cosa de ciegos o de ombligos? Bueno, basta ver lo que el creador del nuevo campus de la universidad CENTRO ha vivido con su Museo Elevado de Villahermosa (MUSEVI), para comprender su indignación. Entre las “demasiado pocas” piezas que se salvan de la precariedad y la obsolescencia están –cito algunas- el Museo Amparo (obra suya) el Parque Escultórico de Culiacán, el Centro Cultural San Pablo (Oaxaca) o el Museo Jumex. Por supuesto ni un guiño al espléndido Museo Internacional Barroco (Puebla, arquitectura del Premio Pritzker Toyo Ito) el que entra en lo que llama obras públicas “operadas por grupos y con capitales mayoritariamente privados”. Quizá Norten debió pronunciar Asociaciones Público Privadas, un modelo que bien implementado puede solucionar parte de lo que le inconforma.

 

No es sólo la infraestructura. En su diagnóstico, el dueño de TEN Arquitectos mira la escasa calidad de programas, de contenidos artísticos y educativos de gobierno. Señala las limitaciones económicas y humanas. Pide más calidad, menos instituciones. Solicita a los funcionarios del ramo una “limpieza”. Renovar, reducir y eliminar infraestructura subutilizada o arcaica. Levantar nuevo equipamiento “que sirva y represente mejor al México del siglo XXI, que ayude a ordenar y reinventar nuestras ciudades”. El flamante consejero de la secretaria García Cepeda dice que nos merecemos un Museo Metropolitano como el de Nueva York. Una Galería Tate, de Londres. Un Louvre, de París. Un Reina Sofía, de Madrid. Bueno, cómo no apoyarle también cuando estima que la añoranza es por una Filarmónica de Berlín, en lugar de la “Chafónica” Nacional. ¿Será que Norten conoce las recientes peticiones laborales de los trabajadores del INAH? ¿Ha estado en la torre de “investigación” del INBA? ¿Se opuso a los legisladores que autorizaron una secretaría y una ley que va justamente en sentido contrario a lo que anhela? ¿Ha hablado con los secretarios Meade, Guajardo y Videgaray?

 

Que le hagan caso al Sumo Arquitecto es otro boleto. Yo se lo compro con mucho entusiasmo. Exhortar a todos los mexicanos para hacernos responsables de la cultura como el “mejor producto de exportación”, ya que es “nuestra más valiosa potencia diplomática”, suena como a estrofas para las campañas del próximo proceso electoral. Con el poder que tiene, Enrique Norten tendría que dedicar su tiempo a apoyar la organización de la estrategia por venir en todos los frentes que involucran el sector cultural. Con tan sobradas razones con que analiza algunas aristas del desarrollo, haría mejor estando del lado de quienes llevamos años tras la reforma cultural que el país requiere.

 

 


Es egresado de la carrera de Comunicación de la UAM Xochimilco, con Especialidad en Políticas Culturales y Gestión Cultural por la UAM Iztapalapa. Ejerce el periodismo desde 1980 en distintos diarios y revistas, como también la gestión cultural en diversidad de instituciones. Ha desplegado una amplia labor de análisis de la diplomacia cultural, de las políticas culturales, de la economía cultural, de las empresas culturales y en la formación de emprendedores culturales.

En su trayectoria destaca su desempeño como agregado cultural en las embajadas de México en Chile y Colombia, cuyo gobierno le condecoró con la Medalla al Mérito Cultural. Cuenta con dos obras que reúnen una parte de su quehacer como analista, reportero y cronista: Desde la frontera norte (UAM-Iztapalapa, 1991) y Del mismo cuero salen las correas (UAM-Xochimilco, 2002). La editorial colombiana Común Presencia publicó el volumen de prosas poéticas Saldo a favor (2005).

Es coautor del estudio Políticas culturales en México, 2006-2020, coordinado por Eduardo Nivón (Editorial Porrúa, 2006). Coordinó las obras Diplomacia y cooperación cultural de México: una aproximación, obra pionera en su ámbito (UNICACH/UANL, 2007); 1968-2008. Los silencios de la democracia (Editorial Planeta, 2008), serial de entrevistas que abordan la situación de los medios de comunicación en el país; Economía cultural para emprendedores. Perspectivas (UAM/UANL, 2010), obra también sin precedente en el campo y es coordinador al lado de Carlos A. Lara González de 1988-2012. Cultura y transición (UANL/ICM, 2012), obra que por vez primera ofrece una visión sectorial de 24 años.

En junio de 2009 creó en la UAM Xochimilco el Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura (GRECU), del cual es coordinador. Desarrolla una amplia tarea como consultor. En esta línea de trabajo destaca la coordinación del Programa Sectorial de Cultura de Oaxaca 2011-2016. También ha realizado análisis económicos del Festival Internacional Cervantino y del Centro de Cultura Digital, en momentos del Conaculta.

En 2011 apareció el epistolario y a la vez reportaje novelado Colombia tiene nombre de mujer, en coedición de Ediciones Sin Nombre y la UANL. Participa del Proyecto ¿Cómo vamos ciudad de México? del periódico El Universal. Su obra más reciente como coordinador es TLCAN/Cultura ¿Lubricante o engrudo? Apuntes a 20 años (UAM/UANL, 2015) y es coautor de Una nueva diplomacia cultural para México, coordinado por César Villanueva (UIA, 2015).

Su obra más reciente como autor es Sector cultural. Claves de acceso (Editarte/UANL, 2016). Actualmente es Jefe del Centro de Extensión Educativa y Cultural Casa Rafael Galván Maldonado de la UAM.