Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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16-10-2017 19:13:53

Entre gitanos

 

Dos días en Los Ángeles para ver un mosaico de empeños de la cultura mexicana en Estados Unidos y atisbos del sector cultural norteamericano

 

Foro sobre economía creativa. Año de México en Los Ángeles. Estamos en el auditorio del Redcat. Cobijados por el Walt Disney Concert Hall, de Frank Gehry. Han sido dos días entre 10 de la mañana y las 6 de la tarde. Bruce W. Ferguson, Presidente del Otis College of Art, reporta lo que sucede en California. Para este 2017, la economía creativa del estado sureño alcanzará 406 mil millones de dólares. Esto significa 13.5 veces el PIB cultural de nuestro país. De ese tamaño el poder y el abismo.

 

Instancias como Calarts, ProMéxico y el consulado mexicano, hicieron posible escuchar a personajes como David Shook. El editor cimbró con otra cifra. El mercado editorial norteamericano sumó 28 mil millones de dólares en 2015. Esto generará en 2017 la industria del entretenimiento y medios en México, según PwC. En Estados Unidos se editan alrededor de 250 títulos mensuales. Del total anualizado, solo 58 son libros en español, y 20 de autores mexicanos. El novelista Jorge Volpi, al abundar sobre asunto, refirió al 3% de traducciones que significa este universo. Como autor ha vivido en carne propia el reduccionismo literario de la unión americana.

 

Hay un refugio del libro infantil en Los Ángeles. Chiara Arroyo y su librería "LA". El 50% de su catálogo proviene de México. El autor más vendido es Francisco Hinojosa. En San Diego y Tijuana, una leyenda de la distribución hace su negocio desde 1989. Se trata de Edgardo Moctezuma, quien con su Latin American Book Source, mueve importaciones y exportaciones libreras. De su acervo, un 35% va por Amazon.

 

El foro sobre economía creativa fue ante todo un escenario para los mexicanos. Revelaciones como las de Raúl Zorrilla, director de la Galería Kurimanzutto, quien hizo una encuesta entre un grupo de artistas que tienen mercado en el país de Norteamérica. Novedades como la de Ingrid Moye, cuyo despacho de arquitectura ha ganado el diseño de un parque con auditorio subterráneo, en el Distrito La Perla, de Guadalajara. Una mega obra de usos múltiples en lo que fue la planta de Kodak.

 

Otro rostro de la economía creativa binacional, lo es el veracruzano César Castro. Con su grupo Cambalache, llena California de fandangos. Con otra empresa, alquila sonido para conciertos. En una más fabrica y repara jaranas. Eso mientras que Betto Arcos, hace de las suyas como promotor de bandas oaxaqueñas. Además, Betto es un reconocido productor de espectáculos musicales, periodista y radiodifusor en la KPCC.

 

En los terrenos estadísticos, llegó a esta cita el presidente del INEGI, Julio Santaella, quien expuso la Cuenta Satélite de Cultura. De ProMéxico, José Antonio Peral, hizo promoción de las inversiones en el campo audiovisual. Bertha Cea, directora del Colegio de San Ildefonso, refirió a la aportación del museo a la economía del Centro Histórico. Quien esto escribe, sostuvo la importancia del sector cultural de frente a la renegociación del TLCAN.

 

Un tema sensible en el foro, fue el asunto de los visados norteamericanos. Las enormes dificultades para el trámite y de los costos que implican, con sus repercusiones tanto en la cooperación cultural, como en los negocios. En otra esquina, la empresaria Alison Nieder, de la revista Apparel News, expresó su interés por medidas proteccionistas para el sector textilero, tanto frente a México, como China. Puntilloso, el presidente de Sony Picture, Tom Rothman, respondió a este columnista que no veía nada que incorporar de la industria cinematográfica a la renegociación del tratado comercial.

 

Otras presencias fueron Marissa Canales, de Urtext, el DJ Camilo Lara, la diseñadora Carla Fernández, el cineasta Jonás Cuarón, Marisol Schulz, de la FIL Guadalajara, Julieta González, del Museo JUMEX y Alma Ruiz, del Instituto de Arte Sotheby's. Al final del foro, queda la certeza de una nutrida agenda bilateral. De sus vasos comunicantes entre el mercado, el abono simbólico, la arena identitaria y la diplomacia cultural. De la economía creativa como lazo entre dos naciones con sectores culturales muy diferentes. Por ello demandamos un cambio. Fui el único en señalarlo. Así, solito.

 

 


Es egresado de la carrera de Comunicación de la UAM Xochimilco, con Especialidad en Políticas Culturales y Gestión Cultural por la UAM Iztapalapa. Ejerce el periodismo desde 1980 en distintos diarios y revistas, como también la gestión cultural en diversidad de instituciones. Ha desplegado una amplia labor de análisis de la diplomacia cultural, de las políticas culturales, de la economía cultural, de las empresas culturales y en la formación de emprendedores culturales.

En su trayectoria destaca su desempeño como agregado cultural en las embajadas de México en Chile y Colombia, cuyo gobierno le condecoró con la Medalla al Mérito Cultural. Cuenta con dos obras que reúnen una parte de su quehacer como analista, reportero y cronista: Desde la frontera norte (UAM-Iztapalapa, 1991) y Del mismo cuero salen las correas (UAM-Xochimilco, 2002). La editorial colombiana Común Presencia publicó el volumen de prosas poéticas Saldo a favor (2005).

Es coautor del estudio Políticas culturales en México, 2006-2020, coordinado por Eduardo Nivón (Editorial Porrúa, 2006). Coordinó las obras Diplomacia y cooperación cultural de México: una aproximación, obra pionera en su ámbito (UNICACH/UANL, 2007); 1968-2008. Los silencios de la democracia (Editorial Planeta, 2008), serial de entrevistas que abordan la situación de los medios de comunicación en el país; Economía cultural para emprendedores. Perspectivas (UAM/UANL, 2010), obra también sin precedente en el campo y es coordinador al lado de Carlos A. Lara González de 1988-2012. Cultura y transición (UANL/ICM, 2012), obra que por vez primera ofrece una visión sectorial de 24 años.

En junio de 2009 creó en la UAM Xochimilco el Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura (GRECU), del cual es coordinador. Desarrolla una amplia tarea como consultor. En esta línea de trabajo destaca la coordinación del Programa Sectorial de Cultura de Oaxaca 2011-2016. También ha realizado análisis económicos del Festival Internacional Cervantino y del Centro de Cultura Digital, en momentos del Conaculta.

En 2011 apareció el epistolario y a la vez reportaje novelado Colombia tiene nombre de mujer, en coedición de Ediciones Sin Nombre y la UANL. Participa del Proyecto ¿Cómo vamos ciudad de México? del periódico El Universal. Su obra más reciente como coordinador es TLCAN/Cultura ¿Lubricante o engrudo? Apuntes a 20 años (UAM/UANL, 2015) y es coautor de Una nueva diplomacia cultural para México, coordinado por César Villanueva (UIA, 2015).

Su obra más reciente como autor es Sector cultural. Claves de acceso (Editarte/UANL, 2016). Actualmente es Jefe del Centro de Extensión Educativa y Cultural Casa Rafael Galván Maldonado de la UAM.