Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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21-11-2017 11:59:24

Los dineros de mi vicio por el pan de dulce

 

Eduardo Cruz Vázquez

 

Unas veces pregunto, otras descubro. En estos días, al caminar una tarde por el centro de Xalapa, la vistosa vitrina me emocionó: ¡pan de dulce! Mis ojos dieron con el nombre: "Dauzón". Así que abrí la puerta del número 55 de la calle de Xalapeños Ilustres y llené mi charola con una variedad de piezas del mayor de mis vicios. Y resultó que esta panadería y pastelería es casi centenaria. Tiene numerosas sucursales en la capital veracruzana y en otros municipios del estado. Según la Cámara Nacional de la Industria Panificadora y Similares de México (Canainpa), a agosto de 2014, el consumo anual per cápita era de 34 kilos. Las ventas anuales de pan de dulce alcanzaron casi 52 mil millones de pesos (mmdp) y de pan blanco 65 mmdp. El personal empleado en las panaderías no industriales (léase Bimbo, por ejemplo) era hace siete meses 368 mil 766 personas. Y hay más datos: 100 panaderías son industriales, 3,400 son de supermercado, 7,650 son negocios informales y 26,690 son artesanales como Dauzón o mi amada cadena La Esperanza (la del elefantito). Esto se traduce también en que el 75% del consumo es de pan blanco y el 25% de pan de dulce y de galletas. Al año de referencia, se utilizaron 2,874 toneladas de harina. Todos los números cazan bien. Salvo que en mi caso, mi per cápita rondará los 45 kilos.