Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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23-09-2017 07:56:57

Arte, poder y dinero

Tomás Ejea Mendoza

 

Con respecto a la inauguración del Museo Soumaya Plaza Carso, que costó 45 millones de dólares, donde Carlos Slim declaró que “será siempre gratuito… para que muchos mexicanos que no pueden viajar fuera del país tenga acceso al arte”, sostengo que no se trata de un acto de filantropía, como él intento hacerlo parecer, sino que debe verse como parte de una estrategia de refuerzo y legitimación del poder económico y político del país.

Me explico. La cantidad gastada por Slim en este museo significa mucho dinero para el conjunto de los mortales, pero para este magnate, nombrado el hombre más rico del mundo, representa una verdadera bicoca.

Hagamos un cálculo. Si como dice la revista Forbes, Slim acrecentó su fortuna en 20,500 millones de dólares en 2010, tenemos entonces que ganó 56 millones de dólares diarios. Esto es, la construcción del museo de marras costó 11 millones de dólares menos de lo que ganó en un solo día.

 

Por eso, se puede decir que la inversión que ha hecho en esta “obra cultural” son solamente migajas y de ahí que no le interesa obtener beneficios económicos, para eso, en todo caso, tiene empresas de otra índole que le dan “verdaderos dividendos”. Lo que en realidad busca con actos como este, es obtener una ganancia en el campo simbólico y del reconocimiento social. Con ello puede aparecer como un coleccionista de arte y filántropo sensible, que se aventura, como el mismo lo dijo, a “ofrecer el museo al Pueblo de México”.

 

Efectivamente, en su discurso alude a la imposibilidad de que la mayoría de los mexicanos tenga la posibilidad de viajar al extranjero, pero elude las razones de este hecho: la existencia de un modelo económico implantado en el país que por un lado, acrecienta el número de mexicanos que viven en la pobreza, y por el otro, permite a unos cuantos enriquecerse cada vez más.

 

Por eso, resulta natural que sus comparsas, figuras del campo político como Felipe Calderón y del campo artístico, como Gabriel García Márquez, juntos y felices sonrían ante las cámaras fotográficas.

 


Es Sociólogo, maestro en artes teatrales y doctor en Sociología Política. Ha sido gestor, maestro, crítico y director de teatro durante 25 años. Es profesor-investigador titular de carrera de sociología en la UAM-Azcapotzalco. Ha publicado textos sobre teatro en México, difusión cultural universitaria y política cultural en México.

tomas.ejea@gmail.com