Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
21-11-2017 11:52:41

El reinado de la cultura idiota

Javier Esteinou Madrid

  

Derivada de las lógicas de la anarquía cultural que impusieron las leyes del mercado desregulado y sin control sobre los procesos de comunicación social, surgió en la atmósfera mental de México la Cultura Idiota que se caracteriza por ser el fenómeno mediático que construye una visión de la vida altamente fragmentada, descontextualizada y superficial que se produce con los enormes y rápidos torrentes de información secundaria o terciaria que transmiten los medios de difusión colectivos sobre nuestros sentidos.

 

 

Dicha cultura amparada en las tesis de la Libertad de Comunicación, del Avance Tecnológico de la Sociedad de la Información y del Acceso a la Modernidad Cultural nos ha llevado como colectividades a saber cada vez más de los aspectos intrascendentes de la vida y del mundo externo, y cada día menos de nosotros como naciones, comunidades y como personas. En este sentido, promueve intensivamente la difusión de la información parasitaria y no el impulso de la sabiduría.

  

Su modelo se distingue por promover en grandes dimensiones la difusión intensiva de la información secundaria, la violencia temática, el consumo exacerbado, la invasión de la privacía, la banalización de la realidad, la comunicación alarmante, morbosa y sensacionalista, la imposición mental del principio de la ganancia a toda costa, la frivolidad informativa, el show como anteojos para ver la vida, el entretenimiento vulgar y estrafalario, la cosmovisión hollywoodense de la vida, la espectacularización de la vida, la sexualización de la programación para ser exitosa, etc., con tal obtener raitings y vender; en detrimento de la calidad de los contenidos y de la necesidades orgánicas de comunicar los mensajes estratégicos que requerimos asimilar colectivamente como personas, grupos, comunidades y civilización para transformar nuestras conciencias y poder sobrevivir en el país como pueblos evolucionados.

  

De esta forma, la modernidad del mercado planteó que en la fase de apertura de libre comercio “la basura informativa tiene amplia libertad para circular en los medios de difusión”[1], y la consecuencia de abdicar de la construcción de una cultura para la sobrevivencia humana al iniciar el siglo XXI, vía los canales de información masivos, es la consolidación del triunfo de la Cultura Idiota en México.

  

En este sentido, podemos pensar que debido a que la nueva forma de financiamiento que plantea el modelo neoliberal lleva a que los medios gubernamentales se comercialicen más, y por lo tanto, sean los patrocinadores quienes determinen el contenido de transmisión de los canales y no las políticas públicas de programación en base a las prioridades de crecimiento, cada vez  ha sido más difícil promover desde estos una "cultura de desarrollo social", pues el esquema de sostenimiento de dichas empresas ha buscado crecientemente la obtención de la máxima ganancia monetaria, a corto plazo, a costa de lo que sea.

  

Los defensores de la programación “moderna” de la televisión, especialmente abierta, afirman que los Teleidiotas no existen y que sólo es una expresión retórica o literaria de los críticos de los medios audiovisuales, pues cuando se buscan en concreto en las calles a los receptores oligofrénicos que produce la televisión salvaje no se les encuentran; pero en realidad no es que existan como sujetos que tienen dañado físicamente la estructura neurológica de su cerebro, o que no pueden controlar sus mecanismos locomotores, o que babean y arrojan espuma por la boca al caminar, o que no controlan el reflejo para retener sus esfínteres, o que se arrastran en cuatro patas sobre las banquetas, etc., sino son aquellas personas que han asimilado los postulados centrales de la Cultura Idiota y viven en base a esos estímulos culturales de la depredación social.

  

En este sentido, la Cultura Idiota no produce idiotas físicos, o locomotores, o biológicos; sino genera idiotas mentales que viven en base a los reactivos de la cultura salvaje que evita el avance civilizatorio de la sociedad y destruye los entornos sociales, ecológicos y humanos.

 

 De esta manera, al no incluir los medios de difusión comerciales la promoción de la cultura de la sobrevivencia social, al funcionar eminentemente como negocios mercantiles sin límite, han construido la Cultura Idiota que promueve la visión del pensamiento único o de la mentalidad autista que pretenden alinear el funcionamiento de la sociedad alrededor del modelo dominante de desarrollo neoliberal y no una cultura de la inteligencia que produzca la búsqueda permanente de las soluciones a las contradicciones del desarrollo.


[1] Bernstein, Carl,  “La Cultura Idiota”,  Revista Nexos, No. 177, México, D.F, septiembre de 1992, 6 pp.
 


Doctor en Sociología, (Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Nacional Autónoma de México), Maestro en Sociología, (Departamento de Sociología y Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Iberoamericana), Licenciado en Ciencias y Técnicas de la Información, (Departamento de Comunicación, Universidad Iberoamericana), Estudios de Filosofía, (Instituto Superior de Estudios Filosóficos).

Autor de diversos textos y artículos sobre comunicación y cultura en México y América Latina. Premio Nacional de Periodismo 2004, Club de Periodistas de la Ciudad de México A.C., México, D.F, diciembre del 2004.

Premio Nacional de Periodismo 2010, Club de Periodistas de la Ciudad de México A.C., México, D.F, diciembre del 2010. Premio Nacional de Comunicación 2011, Categoría: “Comunicación y Democracia”, Fundación Pagés Llergo y Revista Siempre, México, D.F, 6 de abril del 2011.