Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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21-11-2017 11:57:15

Apariencias de un presupuesto histórico

Héctor Garay Aguilera

  

Los diputados de la Comisión de Cultura caminan muy orgullosos debido a que el subsector cultural fereal recibirá 16 mil 663 millones de pesos en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2012 (PEF). Una situación a la que se refieren  como un “un presupuesto histórico para la cultura”. Ampliaron por algo más de tres mil millones de pesos el presupuesto enviado por el ejecutivo de 12 mil 800 millones. En apariencia es un gran logro, motivo de júbilo. Veamos cuanto tiene de realidad.

 

 

El presupuesto aumenta pero por las llamadas ampliaciones. No existe de origen, no existe desde la perspectiva de un Ejecutivo consciente de las necesidades culturales de la sociedad y de las posibilidades de desarrollo a través de la cultura. Se da por gestiones del Legislativo, por el cabildeo de gobernadores, presidentes municipales, responsables de instituciones de difusión de la cultura a todos niveles y de organizaciones de la sociedad civil, de artistas, de profesionales y trabajadores de la cultura. Mismos que no tendrían que hacer esta labor con un Ejecutivo eficaz, con un sistema de políticas culturales actualizadas y con instrumento de retroalimentación con los diversos agentes culturales.

  

Y si bien aumenta el presupuesto en comparación con años anteriores tampoco es motivo de regocijo comparado con otros países. Por ejemplo el de España, que en período de crisis redujo en 12.3% su presupuesto para el año 2011 lo que representó la cantidad de 1,051 millones de euros (una cantidad similar al presupuesto que presumimos hoy como “histórico”). Con un territorio menor y una población más reducida (46 millones de personas) este país tiene un presupuesto a la cultura similar al nuestro.

  

Un punto a observar es que un presupuesto poco mayor a 16 mil millones en un país de 112 millones de habitantes (censo de 2010) nos da un gasto per capita en este rubro de aproximadamente 142 pesos. Lo que permitiría elegir entre comprar un libro, adquirir una entrada al teatro (siempre que sea en recintos universitarios o del INBA) o tres entradas a la cineteca nacional (siete con credencial de estudiante).

  

Aunque se trataría en teoría de todos los habitantes del país, sería insuficiente para atender las necesidades culturales de la gente. Debe hacerse, y de hecho se hace de otra manera, la inversión y el gasto en el subsector cultural. Lograr que un peso se convierta en cien y el acceso continuo a múltiples bienes y servicios culturales es la justificación de aparatos culturales a todos niveles de gobierno.

  

Vemos también con optimismo “un presupuesto histórico” porque hemos vivido años de rezago, de menosprecio a la cultura, centralización del poder y las decisiones. Además por supuesto de la discrecionalidad en la distribución de los recursos a la cultura. Una mejor asignación de presupuesto para la cultura debe estar emparejada a mejores políticas culturales para lograr una verdadera justicia en la distribución y aplicación de los recursos públicos para la cultura.

  

Pero ¿cómo se hará? Esto podemos vislumbrarlo a través de la lectura de las ampliaciones señaladas en los anexos del PEF. Que puede consultarse, eso sí como un rasgo de transparencia, en la página de la Cámara de Diputados. Debemos señalar que las ampliaciones al presupuesto a la cultura se orientan primero según el tipo de destinatario. Así hay ampliaciones destinadas a las instituciones culturales (INBA, INAH, etc.), a los estados de la República y municipios y finalmente, a organizaciones culturales.

  

Parece un panorama muy lógico, pero en una lectura más al detalle buscando en que se aplicarán las ampliaciones está la definición de acto de justicia, legalidad y de coherencia con políticas culturales y no mero instrumentos electoreros o demagógicos.

  

En el ramo de instituciones culturales se trata de una ampliación que sumada al presupuesto anual asignado representa la mayor cantidad de presupuesto ejercido en cultura. Gasto en programas habituales y en gasto corriente que a menudo impide la innovación en nuevos programas y justifica las ampliaciones. Entonces esto origina que se abra el juego a la participación de otros agentes culturales. Lógico en una verdadera sociedad democrática. Ilógico en la lectura de la asignación y selección de algunas ampliaciones.

  

Primero, lo que de manera eficaz y lógica debería estar manejado por las instituciones federales, lo hacen cada vez los agentes culturales en los estados y municipios. Entendible en una sociedad descentralizada, en un territorio tan amplio y diverso como el mexicano.

  

Al analizar los rubros en que se ha decidido apoyar a través de las ampliaciones nos percatamos una puerta para mejores prácticas pero también el regreso a viejo vicios de  discrecionalidad y simulación, con posibilidades de corrupción Y la corrupción actual es el dispendio o el manejo ineficaz de recursos en un país con tantas necesidades. Repartir recursos económicos para cultura donde no se necesita o donde se aplicará de manera irresponsable y poco profesional es tan grave como quien se robaba dinero aparentando que construía una biblioteca.

 

 

En qué se aplicarán las ampliaciones presupuestales, definido ya desde la distribución señalada en los anexos al PEF, es motivo de otro texto que compartiré con ustedes.

 


Es promotor cultural. Director y fundador de VITARS. Fomento Cultural desde 1994. Coordinador Nacional de Danza del Instituto Nacional de Bellas Artes (2000-2002), Asesor de la Secretaría Técnica del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (1999-2000).Colaborador artístico y coordinador de las compañías: U, X. Onodanza (1985-1989), El Cuerpo Mutable (1989-1990), Compañía Romero Domínguez (1991-1992), En dos partes y Gerente del Ballet Teatro del Espacio (1994-1995). Colaborador de la Sociedad Mexicana de Coreógrafos (SOMEC) y de la Unión Nacional de Sociedades Autorales.Jefe del Departamento de Actuación del Centro Universitario de Teatro, UNAM. Coordinador Académico del Centro de Formación Actoral, TV Azteca. Integrante del Comité de Danza del Centro Mexicano de Danza ITI UNESCO 2004-2005. Integrante del consejo directivo de Danza Mexicana A.C. (1988-1990).

Ha colaborado como asistente de dirección en un par de ocasiones con la Compañía Nacional de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes bajo la dirección de Raúl Quintanilla. 

 hecgaray@yahoo.com.mx
www.hectorgaray.wordpress.com