Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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21-11-2017 11:57:08

La Caravana del Elefante

Héctor Garay

 

 

De cara a las próximas elecciones diferentes profesionales y artistas se aprestan a construir propuestas que se integren a plataformas de candidatos y en probables programas de gobierno. El GRECU hace lo propio, en el ámbito que hemos decidido abordar la economía cultural motivados por la necesidad de contribuir al desarrollo de nuestro país.

 

Ya hemos expresado la necesidad de políticas públicas transversales de apoyo a las empresas culturales, no sólo porque contribuyen a la difusión de la cultura, a través de el fortalecimiento de la creación cultural y artística que forman públicos, sino también porque apoyan la distribución de bienes y servicios culturales. No sólo se quedan en la creación, sino que fortalecen la demanda de bienes y servicios culturales. Desarrollan la posibilidad de rentabilidad económica de las expresiones culturales que lo ameriten. Incrementan los recursos económicos para la creación y producción cultural.

 

 

Esto parece quedar sólo en el discurso si no logramos articular programas y fondos que en realidad apoyen a las empresas culturales. Pero también si no logramos construir propuestas innovadoras y concretas de empresas culturales. Parece ser que en el ámbito de la economía, de las instituciones de fomento a las pequeñas y medianas empresas está muy claro su labor de incubación y apoyo de emprendedores pero no aún no encuentran una necesidad de diferenciación para empresas culturales. De hecho imaginan que ya han estado apoyando empresas de este tipo dentro de todo el universo de PYMES.

 

 

Desde la definición de una empresa cultural parece que estamos buscando la cuadratura al círculo. Podemos entender como empresa cultural a una empresa constituida legalmente cuyo objeto es la producción, distribución o comercialización de bienes y servicios culturales donde prevalezcan los contenidos culturales. El “contenido cultural” se refiere al sentido simbólico, la dimensión artística y los valores culturales que emanan de las identidades culturales o las expresan; y plasman expresiones culturales, que son las expresiones resultantes de la creatividad de personas, grupos y sociedades, que poseen un contenido cultural. Conceptos explícitos en la Convención sobre la protección y promoción de la diversidad de las expresiones culturales (2005, UNESCO).

 

 

Pero además de definiciones hablemos de ejemplos. El grupo de artes escénicas Triciclo rojo trabaja ya una empresa cultural. Ellos han realizan un proyecto denominado la Caravana del Elefante que integra el valor artístico de su trabajo escénico, con la finalidad de llevar arte especializado para niños a través de un sistema flexible de presentaciones, una estructura móvil armable que ha llamado elefante polar. Es una infraestructura escénica innovadora, un teatro móvil que reproduce la calidad técnica y que puede llegar a lugar más alejados, zonas marginadas con poblaciones que jamás han tenido acceso al teatro. Están a todas luces presentes los contenidos y las expresiones culturales conjugadas al  carácter emprendedor y organizativo, lo que determina el rasgo de empresa cultural.

 

 

Emiliano y Natalia Cárdenas al frente de esta iniciativa han invertido para construir la estructura con avances tecnológicos que permiten su eficaz y más fácil traslado y armado. Su costo, con todo y audio e iluminación, es de 7 millones de pesos. Triciclo Rojo ha invertido la mitad de esta cantidad obtenida de su propio trabajo artístico. La otra parte la están obteniendo de la renta del espacio para fines culturales y la búsqueda de patrocinios y fondos públicos y privados para tener una oferta artística de amplio nivel.

 

 

Apoyados por otras agrupaciones artística como Ardentía, Luis Delgadillo y los Keliguanes y Cabaret Misterio, iniciarán la Caravana del Elefante por 25 municipios de cinco estados: Nayarit, Jalisco, Guerrero, San Luis Potosí y Oaxaca. Sin duda una experiencia gratificante no sólo en el terreno artístico y en la contribución al desarrollo humano de comunidades marginadas, sino también por la cristalización de estrategias de emprendurismo cultural que necesitan de políticas públicas más inteligentes y claras para llevar a nuestro país a otro estadio de bienestar.

 

 


Es promotor cultural. Director y fundador de VITARS. Fomento Cultural desde 1994. Coordinador Nacional de Danza del Instituto Nacional de Bellas Artes (2000-2002), Asesor de la Secretaría Técnica del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (1999-2000).Colaborador artístico y coordinador de las compañías: U, X. Onodanza (1985-1989), El Cuerpo Mutable (1989-1990), Compañía Romero Domínguez (1991-1992), En dos partes y Gerente del Ballet Teatro del Espacio (1994-1995). Colaborador de la Sociedad Mexicana de Coreógrafos (SOMEC) y de la Unión Nacional de Sociedades Autorales.Jefe del Departamento de Actuación del Centro Universitario de Teatro, UNAM. Coordinador Académico del Centro de Formación Actoral, TV Azteca. Integrante del Comité de Danza del Centro Mexicano de Danza ITI UNESCO 2004-2005. Integrante del consejo directivo de Danza Mexicana A.C. (1988-1990).

Ha colaborado como asistente de dirección en un par de ocasiones con la Compañía Nacional de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes bajo la dirección de Raúl Quintanilla. 

 hecgaray@yahoo.com.mx
www.hectorgaray.wordpress.com