Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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21-11-2017 11:58:08

Voces y ecos recopilados por Carlos Lara

 

Nuestro colega del GRECU ha escrito el libro Voces, ecos y propuestas para la agenda cultural del siglo XI. 25 años de debate. Así de extenso el título, como meticulosa su investigación. Se agradece la labor que reúne el conjunto de propuestas que en materia de cultura se han hecho a través de foros, reuniones, coloquios, etc., por una serie personas sin duda conocedoras e interesadas sobre el tema. En algunas ocasiones convocadas por instituciones de diferentes niveles de gobierno, pero principalmente por el Ejecutivo y desde hace unos años por el Legislativo; y también por organizaciones académicas y gremiales.

 

 

Lo primero que nos llama la atención es la enorme riqueza de visiones y aportaciones, esto es lo que entusiasma, lo que decepciona es que en buen grado varias de las inteligentes propuestas se han dejado de lado en lo que se da por llamar la elaboración de las políticas culturales. Y cuando han sido tomadas en cuenta, su aplicación es muy tibia.

 

 

El aspecto que hace resaltar este libro en primera instancia es que las políticas culturales no son un tema nuevo en nuestro país, que tienen valiosos antecedentes, que en ocasiones existe continuidad, pero que la innovación brilla por su ausencia y a menudo sólo ha sido parte de una retórica que el Estado no ha aprendido a asumir y transformar en resultados. Es cierto que desde hace unos años a la fecha se habla de la cultura para el desarrollo, de la economía cultural, de gobernanza, de la transversalidad en las políticas públicas; pero muy poco se ha avanzado, por más que se hable de una agenda o política para el siglo XXI.

 

 

Pero el valioso libro de Carlos nos trae el material para una vez más reflexionar y aportar en le terreno de las políticas culturales. Su texto es meticuloso en la indagación, tiene la virtud de la recopilación. De ir a momentos importantes en este tema. Va desde la fundación de esa mítica (y con poco margen de operación) Comisión de Cultura en la Cámara de Diputados, hasta el trabajo del actual gobierno en materia de cultura. Nos habla de reuniones que escuchamos, en las cuales participamos que provocaron en su momento la expectativa de cambio; la posibilidad, en verdad de aportar elementos para conformar las políticas que nuestro país tanto necesitaba.

 

 

Entonces vamos desde esta idea romántica de transformación hasta una sensación de desencanto. Las marchas forzadas o la inercia causaron desilusión. Podemos reconocernos a nosotros mismos en la desconfianza, en el poco deseo de acudir a los famosos foros de cultura. Ha habido de todo, con diferentes orientaciones, con diferentes visiones, según los organizadores, pero la intención es lo que se salva, los resultados hay que analizarlos gracias al documento que nos entrega Carlos.

 

 

El texto viene de menos a más en contenidos y no precisamente por la habilidad de Carlos Lara, que mucho la tiene, sino por el material de que se dispone. En la medida que se acerca más al presente hay más documentación. Primero porque los foros y reuniones generan su propia memoria a través de documentos y archivos, pero sobre todo porque Carlos se convirtió en protagonista de varias reuniones al generar él mismo contenidos y tener la vocación de ir archivando lo que ahí se iba generando. Ahora puedo mirarlo como atento profesional que dejaba testimonio de lo que pasaba en estas reuniones.

 

 

Tiene valiosos apéndices, los cuadro de las propuestas en materia de política que generaron los partidos políticos en la campaña por la presidencia 2012-2018, y uno que resume las principales propuestas en torno a una Secretaria de Cultura. Culminando con una bibliografía especializada sobre el tema que trata el libro. Hay que reconocer su validez en estos tiempos, su pertinencia como recurso de lectura de las visiones en difusión de cultura que tenemos; en sus posibilidades como instrumento de investigación. Pero sobre todo como medio de una vez pensar en la pertinencia de la elaboración de políticas culturales con una mayor eficacia. Los tiempos y la sociedad ya no tendrán tanta paciencia, mucho más que ahora hay más recursos de acceso a la información y demandas no cumplidas en cultura.

 


Es promotor cultural. Director y fundador de VITARS. Fomento Cultural desde 1994. Coordinador Nacional de Danza del Instituto Nacional de Bellas Artes (2000-2002), Asesor de la Secretaría Técnica del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (1999-2000).Colaborador artístico y coordinador de las compañías: U, X. Onodanza (1985-1989), El Cuerpo Mutable (1989-1990), Compañía Romero Domínguez (1991-1992), En dos partes y Gerente del Ballet Teatro del Espacio (1994-1995). Colaborador de la Sociedad Mexicana de Coreógrafos (SOMEC) y de la Unión Nacional de Sociedades Autorales.Jefe del Departamento de Actuación del Centro Universitario de Teatro, UNAM. Coordinador Académico del Centro de Formación Actoral, TV Azteca. Integrante del Comité de Danza del Centro Mexicano de Danza ITI UNESCO 2004-2005. Integrante del consejo directivo de Danza Mexicana A.C. (1988-1990).

Ha colaborado como asistente de dirección en un par de ocasiones con la Compañía Nacional de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes bajo la dirección de Raúl Quintanilla. 

 hecgaray@yahoo.com.mx
www.hectorgaray.wordpress.com