Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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23-09-2017 08:15:25

El rock no es para todos #VL15

 

La frase: el rock no es para todos, aparece en la publicidad de Festival Iberoamericana de Cultura Musical, mejor conocido como Vive Latino, organizado por OCESA en el Foro Sol de la ciudad de México durante tres días de marzo. Podemos encontrar en él la originalidad de un marketing provocador, en sintonía con la serie de propuestas complementarias a los conciertos de grupos de rock, por ejemplo la incorporación de un programa artístico, de arte urbano y expresiones escénicas o el programa de documentales que realiza Ambulante o “la carpa gozadero” creada para darle rienda suelta al baile.

 

Los menos podrían ver signos de discriminación. Un servidor ve las condiciones culturales, sociales y económicas para tener acceso a este festival, de manera similar como se necesitan condicione para el acceso a la cultura.

 

 

El todos se convierte a menudo en una aspiración por hacer cumplir los derechos de la gente. Así hablamos de educación para todos, cultura para todos y arte para todos. Lo que suena también a un slogan, pero ahora empleado por instituciones de difusión de la cultura, se puede convertir en acciones como: programaciones artísticas que quieren llegar a público más amplios en infraestructura culturales flexibles, el empleo de los medios tecnológicos para que las personas tengan acceso a los museos o acervos literarios y visuales, los programas de inclusión de personas con discapacidad o evitar que la gente sea discriminada por su cultura.

 

 

En este sentido se afirma que la producción y el goce de las expresiones culturales no son exclusivos de un sector de la población. De esta manera se define uno de los logros recientes de nuestra sociedad: el derecho a la cultura, establecido en el artículo 4º de nuestra Constitución Política.

 

 

El Vive Latino es un festival de rock que ha dado cabida a expresiones emergentes y diversas, pero fundamentalmente es de rock, un bien y un producto. La frase que el rock no es para todos puede leerse en varios sentidos, desde lego en el terreno cultural de la historia de una expresión musical por momentos llena de marginalidad, pero hoy gracias a la globalización y a las industrias culturales goza de respeto e interés por varias generaciones.

 

 

Podríamos entonces admitir que no es para todos, sino para quienes poseen la cultura musical requerida, para quienes son fanáticos y han desarrollado un gusto y conocimientos en torno a las bandas y artistas presentados. Entonces en efecto no es para todos. De ser así tampoco lo serían las expresiones culturales que necesitan de conocimientos para su mejor entendimiento, hablemos de la ópera, el teatro y la danza contemporáneas, el arte conceptual, etc.

 

 

Pero tampoco puede ser para todos si hablamos en términos económicos. Es un festival sólo para aquellos que pueden pagar un boleto. Las entradas para el Vive Latino 2015, fluctúan en categoría general: de $594 a 834 pesos por día o un abono para los tres días que cuesta $ 1,879; en una categoría llamada Platino los boletos cuestan de $774 a 974 por cada día y un abono de $2,250.

 

 

Si consideramos que las edades de los asistentes en promedio es de 15 a 25 años, el esfuerzo laboral que tendrían que hacer ellos o sus padres es de 26 días de salario mínimo para el abono general y 32 días para el platino. O si los jóvenes empelaran su beca, por ejemplo una beca prepa Sí (de monto de 700 pesos mensuales), para el primer caso, dos meses y medio de beca o un poco más de tres para el abono platino. Claro que suponiendo que el joven tiene un promedio de más de 9 de calificación, si no le representará emplear más periodos de beca (hasta 4.5). Suponemos desde luego, que los jóvenes estudian, tienen beca o trabajan, o sus padres pueden pagarle los boletos.

 

 

Para el acceso a la cultura, sin duda se necesitan condiciones económicas, para el apoyo oficial a la cultura o para el consumo de las personas de la oferta de un mercado de arte vivo y de entretenimiento que depende de este financiamiento para desarrollarse. Y esto traerá como consecuencia la afición que se alimenta de conocimientos y gustos, de información y conductas para adentrarse a la cultura de tal o cual disciplina.

 

 

En ciertos casos, el de las artes contemporáneas, también es necesario el acompañamiento para la formación de públicos. Para esta finalidad desde luego también se necesitan recursos extras. Estamos ante una caída de los precios del petróleo, ante una economía que no logra despegar que ya ha incidido en recortes al presupuesto para la cultura y sin duda en los bolsillos de las familias que traerá consecuencias en el consumo cultural.

 

El arte no es para todos, como estrategia propagandística para provocar el efecto contrario es bienvenido. El arte no es para todos como consecuencia de la crisis económica tiene la solución en resolver los problemas económicos, pero también en el desarrollo y apoyo de modelos de negocios fundamentados en la oferta y demanda, en la venta y compra de boletos.

 

El arte para todos suele basarse en la gratuidad en las entradas a las actividades programadas en recintos culturales del Estado. El siempre gratis no necesariamente forma aficionados y públicos. La gratuidad apoya a veces a quien sí tienen para pagar. Es contradictorio que los mismos jóvenes que pagan el abono más caro de Vive Latino no quieran pagar el boleto de una obra de teatro de calidad programada por instituciones como la UNAM o el INBA. Desde luego hay que apoyar a quien no tiene ya no digamos para el boleto, sino ni siquiera para el transporte.

 

 

Un sistema equilibrado de apoyo a las artes escénicas y el incentivo a la industria del espectáculo masivo forjará criterios, personalidades y gusto de jóvenes que por igual pueden ir al Vive Latino y a una función de la Compañía Nacional de Teatro o de danza contemporánea. Valorando a ambas como opciones creativas en su vida.

 

 

Artes para todos es una máxima que se puede cumplir, pero que sin duda requiere de condiciones y estrategias que pasan por las decisiones artísticas, lo simbólico y lo social, y por supuesto por lo económico.

 

 


Es promotor cultural. Director y fundador de VITARS. Fomento Cultural desde 1994. Coordinador Nacional de Danza del Instituto Nacional de Bellas Artes (2000-2002), Asesor de la Secretaría Técnica del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (1999-2000).Colaborador artístico y coordinador de las compañías: U, X. Onodanza (1985-1989), El Cuerpo Mutable (1989-1990), Compañía Romero Domínguez (1991-1992), En dos partes y Gerente del Ballet Teatro del Espacio (1994-1995). Colaborador de la Sociedad Mexicana de Coreógrafos (SOMEC) y de la Unión Nacional de Sociedades Autorales.Jefe del Departamento de Actuación del Centro Universitario de Teatro, UNAM. Coordinador Académico del Centro de Formación Actoral, TV Azteca. Integrante del Comité de Danza del Centro Mexicano de Danza ITI UNESCO 2004-2005. Integrante del consejo directivo de Danza Mexicana A.C. (1988-1990).

Ha colaborado como asistente de dirección en un par de ocasiones con la Compañía Nacional de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes bajo la dirección de Raúl Quintanilla. 

 hecgaray@yahoo.com.mx
www.hectorgaray.wordpress.com