Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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23-09-2017 08:18:48

Trabajadores de la cultura y seguridad social

  

Antonio Mier Hughes

  

En una entrevista de trabajo a la que acudí hace poco tiempo, el contratante me preguntó sobre las características que debería de tener la política pública de desarrollo social, dado que los avances obtenidos en materia de combate a la pobreza extrema implicarían un nuevo enfoque de ésta. En su momento esa pregunta me agarró fuera de base y es obvio que no obtuve la plaza. Pero desde entonces la he traído dando vueltas en mi cabeza.

 

Las principales actividades de la Secretaría de Desarrollo Social están enfocadas a corregir las inequidades del modelo económico aplicado en la actualidad y que se manifiestan en un gran número de habitantes en situación de pobreza extrema. Si nos basamos en el supuesto de que el problema de la pobreza es superado y el modelo económico es más justo, ahora si podríamos hablar de una política de Desarrollo Social, en vez de una política correctiva que busca dotar de los mínimos de bienestar a un grupo importante de la población para subsanar las injusticias sociales, y podríamos también preguntarnos hacia donde deben enfocarse los esfuerzos dicha política.

  

Bajo este supuesto, tales esfuerzos deberían de dirigirse a la corrección de los desequilibrios sociales y a los problemas que surgen de manera coyuntural. Tal es el caso de los denominados “ninis”, cuyo número es más alto de lo que quieren reconocer las autoridades, el abandono escolar, la violencia de género o la atención a las personas de la tercera edad, entre otros. Dentro de dichas acciones podríamos incluir también la ampliación de la cobertura de los esquemas de seguridad social, para ofrecer estos servicios a los trabajadores no asalariados, dentro de los cuales se encuentran los trabajadores de la cultura.

  

Todo este largo preámbulo, me hace llegar a un problema que enfrentan actualmente muchos de los creadores e intelectuales del país, consistente en la falta de acceso a los servicios de seguridad social, es decir: salud, cesantía, retiro y muerte. Una parte de dichos servicios, los de salud, pueden ser cubiertos por medio del seguro popular, pero éste no cubre los aspectos restantes, lo que incide de manera importante en el bienestar de los trabajadores y de sus familiares.

  

Una de las razones por la que no se otorgan dichas prestaciones a este núcleo social, es porque falta quien cubra la parte de las aportaciones patronales. Recordemos que el esquema aplicado por el IMSS funciona con las aportaciones del trabajador, del gobierno y del patrón.

  

Por ello es necesario emprender acciones que permitan diseñar un esquema para ofrecer estos servicios a quienes se desempeñan en el medio cultural a través de formas de contratación como los servicios profesionales (“honorarios”).

  

Si bien la Senadora María Rojo ya presentó una iniciativa para atender esta deuda social, el fondo que se requiere debe implicar no sólo la intervención del gobierno, también el que sean coadyuvantes los gremios organizados, como el de músicos y la ANDA, las cámaras o asociaciones patronales de la rama de servicios de esparcimiento e incluso las mismas empresas privadas que les dan empleo. Por parte del gobierno deben participar las secretarías de Educación Pública (léase Conaculta), Desarrollo Social, de Hacienda y Crédito Público, del Trabajo, además del propio IMSS.

  Aunado a ello, es necesario también educar a nuestros trabajadores de la cultura en el difícil arte de administrar un negocio. La inclusión en los currículos de asignaturas como cumplimiento de las obligaciones fiscales, legislación laboral y servicios de seguridad social ayudaría enormemente a crear conciencia sobre la necesidad de cubrir estos aspectos tan importantes para el buen funcionamiento del sistema y el bienestar de la población.
 

 

Es economista egresado de la UAM Xochimilco y del CIDE, con amplia experiencia en el análisis de los alcances físico y financiero de los programas presupuestarios. Su interés se orienta a investigar sobre la relevancia económica de las actividades culturales y la distribución de los ingresos generados, en la cual los artistas son los menos favorecidos.

amierhughes@yahoo.com.mx