Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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21-11-2017 11:58:12

El dilema de la Secretaría de Cultura Federal

  

La entrevista concedida en días pasados por Rafael Tovar y de Teresa, a la Revista Proceso, misma que se efectuó a los pocos días de su retorno a la Presidencia del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes -Conaculta- (véase: http://www.proceso.com.mx/?p=328378) tal vez provocó en algunos lectores cierto desencanto, al afirmar que entre sus propósitos se encuentra fortalecer al Consejo, pero no ha considerado la posibilidad de transformarlo en una Secretaría de Cultura.

 

 

Si bien explica que las adecuaciones al marco normativo se determinarán una vez que se establezcan las necesidades del mismo consejo y las acciones de mediano plazo, queda claro que el fortalecimiento de la autonomía de la principal institución cultural del país no es un tema prioritario para sus autoridades.

  

Este mensaje en principio nos desanima a todos los que de una u otra forma nos hemos pronunciado por la necesidad de dar pasos firmes en el reconocimiento de la importancia de las actividades culturales en el ámbito económico, político y social del país, pero a la vez nos obliga a aportar mayores elementos que contribuyan a este propósito.

  

Tal vez, en principio, sea necesario repasar cuales son las ventajas que tienen los ramos administrativos bajo la responsabilidad de las Secretarías de Estado en materia presupuestal, para luego señalar otras opciones que permitirían fortalecer la presencia del Conaculta.

  

Como señalé, las Secretarías de Estado son responsables de uno o varios ramos administrativos del Presupuesto de Egresos de la Federación, entendiendo al Ramo como la  previsión de gasto con mayor nivel de agregación de dicho Presupuesto (Definición extraída de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria). Actualmente los recursos de Conaculta se encuentran contenidos en el Ramo XI Educación Pública y, por lo tanto, el Consejo está sujeto a las decisiones que giren en torno a esa materia y a su vez a lo que señale el titular de la SEP.

  

La transformación del Conaculta en Secretaría de Cultura, traería consigo una mayor autonomía como ejecutor del gasto, ya que el Consejo tendría la facultad de elaborar y aprobar su presupuesto anual y someterlo directamente a consideración de la SHCP (y no a la SEP) respetando los lineamientos y techos presupuestales establecidos al efecto; asimismo, sería responsable directo de la ejecución de los recursos asignados y de entregar su información para la rendición de cuentas. Todas aquellas decisiones del Ejecutivo en materia de gasto, tales como restricciones o recortes, le serían comunicadas directamente al Oficial mayor de esta secretaría y no al de la SEP, al cual le quitarían un comodín sobre el cual podrían concentrarse las medidas de ajusto o recorte.

  

Si bien, por el momento se vislumbra que el Conaculta no buscaría su transformación en Secretaría de Estado, existe la posibilidad de fortalecer su autonomía al dotarlo de la capacidad para administrar su propio Ramo Administrativo, y ello es viable si se llega a aplica el mismo modelo con el que funciona el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. En efecto, el Conacyt desde hace algunos años es responsable del ejercicio y control de sus propios recursos y de los de diversos centros de investigación, aunque dicho Consejo no es una Secretaría en estricto sentido.

  

Al retomar este modelo, el Conaculta sería el ejecutor directo de sus propios recursos y el coordinador de los asignados a instituciones como el INBA o el INAH, sin que tenga que rendir cuentas a la SEP. Tal vez el titular del Consejo no formaría parte del Gabinete Presidencial, pero creo que el país no está lo suficientemente maduro para aceptar que un Secretario de la Cultura participe en ese cerrado círculo del poder.

  Así las cosas, tal vez sería conveniente enfocar los esfuerzos de los diferentes actores del ámbito cultural para que el organismo responsable goce de mayor autonomía formal y presupuestal, mediante la figura de responsable de un Ramo Administrativo del PEF. Un buen año para todos.
 

 

Es economista egresado de la UAM Xochimilco y del CIDE, con amplia experiencia en el análisis de los alcances físico y financiero de los programas presupuestarios. Su interés se orienta a investigar sobre la relevancia económica de las actividades culturales y la distribución de los ingresos generados, en la cual los artistas son los menos favorecidos.

amierhughes@yahoo.com.mx