Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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23-09-2017 08:18:30

La Cuenta Satélite de la Cultura. Una Primera Aproximación

Antes de concluir el primer mes del año y después de las opiniones encontradas en torno a los festejos del 25 aniversario del CONACULTA, el INEGI da a conocer los resultados de la Cuenta Satélite de la Cultura en México, en la cual se presentan los agregados macroeconómicos y los principales indicadores de las actividades asociadas con las prácticas culturales de los años 2008 a 2011.

 

Es previsible que sobre la base de estas cifras elaboradas por la autoridad en el ámbito de la estadística nacional, será posible evitar especulaciones y dar sustento a posteriores estudios en la materia y a la toma de decisiones de las políticas culturales, por lo que es necesario revisarlas con detenimiento.

 

Sin duda, uno de los trabajos más delicados e importantes fue el asociado con la delimitación del sector cultural, es decir con la identificación de las actividades productivas que de manera total o parcial generan bienes y servicios que puedan ser considerados dentro de la esfera de la cultura. Este tema requiere de más tiempo y espacio, por lo que será objeto de análisis en un documento posterior.

 

Para los que no están familiarizados con la estadística económica, es importante señalarles que las cuentas satélite constituyen un esfuerzo importante por cuantificar en términos monetarios las actividades que se realizan al interior de determinados sectores productivos que no se encuentran plenamente identificados en el Sistema de Cuentas Nacionales, o bien que por su importancia son objeto de una observación directa. Los resultados no se limitan a identificar el tamaño y el peso relativo de esas actividades en la producción nacional, sino que también miden los flujos de los recursos generados por los agentes que participan en dichas actividades para la producción, distribución, intercambio interno y externo, y consumo de los bienes y servicios generados.

 

Es por ello que además de los cuadros relacionados con el tamaño y contribución de la cultura en la producción nacional, nos encontramos también con información sobre la generación del ingreso primario, oferta y utilización, gasto y financiamiento por usuarios y beneficiarios, y puestos de trabajo ocupados remunerados, los cuales se presentan clasificados por actividades para el periodo señalado en valores corrientes.

 

Tal vez el resultado más desalentador es el relacionado a la participación relativa de las actividades culturales en el PIB nacional, ya que ésta se ubicó en 2.7% durante el período de referencia (2.8% en 2009). Inmediatamente vinieron a mi memoria los comentarios de un compañero de trabajo, que insistía en que no deberían de minimizarse las cifras en torno al PIB, ya que tan sólo el 0.1% ya era, por sí solo, una importante cantidad de dinero (un madral en sus propias palabras).

 

En efecto, el PIB Cultural en 2011 fue ligeramente menor a los 380 millones de pesos en 2011, de los cuales 62.6% provino de la industria manufacturera (que comprende la producción artesanal como dulces y otros alimentos típicos, fuegos artificiales, instrumentos musicales, juguetes tradicionales y artículos decorativos, entre otros), la producción cultural de los hogares y el comercio de productos culturales. Los puestos de trabajo remunerados en el sector se ubicaron en 779.0 miles, que equivalen a 1.9% de la ocupación nacional.

 

Un aspecto que me interesa destacar en esta primera nota es el relativo al comercio de productos culturales con el exterior. En los años que abarca la Cuenta Satélite, el intercambio de bienes y servicios con el exterior registró saldos deficitarios por alrededor de 30 mil millones de pesos. En 2011 dicho déficit se situó en 31.8 miles de millones de pesos, que equivale a 8.4% del PIB cultural, y es resultado del ingreso de 13.9 mil millones de pesos por concepto de exportaciones, y el pago de importaciones por 45.4 miles de millones. De estas últimas, 90.0% correspondió a los siguientes productos: aparatos y películas fotográficas; equipos de audio y de video; equipos de transmisión y recepción de señales de radio, televisión y comunicación inalámbrica, y libros, periódicos y revistas. Por lo que se refiere a las exportaciones, los mismos productos absorbieron 90.6%. En materia de servicios, éstos representaron 5.7% de las importaciones y 6.6% de las exportaciones, que en su mayoría correspondieron al rubro de televisión y otros servicios.

   
 

 

Es economista egresado de la UAM Xochimilco y del CIDE, con amplia experiencia en el análisis de los alcances físico y financiero de los programas presupuestarios. Su interés se orienta a investigar sobre la relevancia económica de las actividades culturales y la distribución de los ingresos generados, en la cual los artistas son los menos favorecidos.

amierhughes@yahoo.com.mx