Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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23-09-2017 08:05:27

El peso y los rezagos culturales


Alejandro Ordorica Saavedra
 

Ahora parece abrirse un debate que se alargará unos meses sobre la capacidad adquisitiva de nuestra moneda, a partir de la disparatada afirmación de Ernesto Cordero, Secretario de Hacienda, en el sentido de que actualmente pueden comprarse más productos con el salario mínimo establecido.

 

 Una discusión que responde descaradamente a los afanes electorales del momento, en lugar de mostrar una sincera y comprometida preocupación social. Se trata de esos funcionarios que claman por un debate, lo mismo Cordero y Creel, o todavía con mayor oportunismo y desesperación en el caso de Ebrard, a la búsqueda de un mayor puntaje en las encuestas y a sabiendas que está muy bajo en las preferencias de la ciudadanía. 

Pero en nuestro caso queremos aprovechar la coyuntura para reflexionar aquí, aunque sea tan brevemente, por lo que se refiere a la economía familiar respecto al uso y disfrute de los bienes y servicios culturales.

  

De entrada tan sólo habría que recordar, si hablamos por ejemplo de artes plásticas, el número de galerías que han cerrado sus operaciones en los años recientes, por incosteables. Y tener presente la queja casi generalizada de los artistas que confirman una tendencia de la venta de sus obras registrando decrementos año con año, al grado de que como dice mi compañera, la destacada pintora Martha Chapa, con un tono propio del humor negro que “es un arte vivir del arte y en nuestros tiempos hasta un milagro”.

  

Así lo manifiestan también otros indicadores, bien se trate de libros y empresas editoriales o aquellas que promueven el teatro, además que en algunos casos gravite la inseguridad pública como factor de desaliento para salir de casa en la noche. Todo viene a propósito porque es impensable que el salario tan exiguo que reciben millones de compatriotas alcance para gastar en cultura, cuando ni siquiera les permite comer bien y disfrutar de un nivel de vida más decoroso.

  

Imagínense que en la Canasta Básica, como debiera ser, encontráramos junto a un litro de aceite comestible y unas cuantas latas ese pase cultural que facilitara la asistencia al cine, al teatro o a algún espectáculo musical en el Auditorio Nacional. Por fortuna, contamos con algunos espacios culturales cuya entrada es gratuita o de bajo precio, aunque en todo caso insuficientes y limitados.

  

Y qué más decir de esta terrible e injusta desproporción que se refleja igualmente entre salario y cultura.

  ¡Cómo de burla! ¿Verdad?
 


Además de la promoción cultural y la comunicación social, participa y ejerce el servicio público, así como la creación literaria. En su trayectoria se cuenta el haber sido Director General del Programa Cultural de las Fronteras de la SEP, donde fundó varias revistas y festivales; y en la Cámara de Diputados (LVII Legislatura) presidió la Comisión del Distrito Federal y formó parte de la Comisión de Cultura. Así también, Procurador Social del Distrito Federal, Delegado Político de Tláhuac y Coordinador General de Programas Metropolitanos del GDF. Ha colaborado como articulista en diversos periódicos y en Canal 11 condujo “La Imagen de la Imagen”, serie vanguardista sobre el análisis de los medios (1973); y actualmente participa en el programa “El Sabor del Saber”. Es autor de varios libros de poesía y cuentos, junto a múltiples conferencias que ha impartido dentro y fuera del país. Cuenta con diversos premios y reconocimientos.