Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
28-07-2017 10:03:30

Presencia de la cultura mexicana en Estados Unidos

Leobardo Sarabia

 

La población mexicana en Estados Unidos requiere atención cultural de nuestro país, por sus raíces, su lenguaje y su cercanía con nuestra cultura. Es necesario instrumentar un programa de actividades culturales, oportunidades de formación que les dé cobertura a sus expectativas y que en el fondo reviste un fuerte componente de economía cultural. En estos momentos viven en una especie de intemperie cultural en lo que se refiere a nuestra tradición cultural. A la fecha, los departamentos de estudios hispanos o mexicanos de las universidades estadunidense han tratado de cumplir con esa función, pero en forma muy restringida por sus propias limitaciones académicas.

 

 

Existen programas, de parte de consulados mexicanos, institutos locales creados con ese fin y la acción de la UNAM (en centros culturales). Hace falta, una acción más integral, para la coordinación, vínculo con la avanzada cultural mexicoamericana, para integrarlos también a las convocatorias y estímulos que otorga el Estado mexicano a creadores artísticos y culturales. La relación con la cultura mexicoamericana se ha dado por cauces informales, altamente inestables y personalistas, en forma dispersa y con grandes intervalos. Es necesario idear una nueva concepción y ponerla en práctica, con un programa de grandes dimensiones, actualmente inexistente. Por ahora grandes centros culturales independientes, en Estados Unidos, hacen una tarea intensa pero limitada en sus alcances. Es el caso del Museo Mexicano de San Francisco, California y el Centro Mexicano de las Bellas Artes, en Chicago, Illinois. Su labor se orienta a la difusión de los emblemas de la cultura popular mexicana (Día de Muertos, ofrendas, pastorelas, etc.), la difusión de la obra plástica de los artistas jóvenes de México y realizan ciclos de conferencias con temas de cultura indígena y contemporánea.

 

Los proyectos binacionales, frecuentemente apoyados por instancias privadas son la oportunidad concreta de un diálogo cultural entre México y EU. La instancia federal de cultura debe buscar la forma de apoyarlos oportunamente. Son realidades culturales que conllevan una activísima red de intercambios, productos artísticos y culturales. Es un hecho que existe una red, flexible y fuerte de intercambios artísticos en la frontera. Muchos de ellos, fuera de la órbita institucional. En la frontera, hay una variedad de ejemplos de proyectos binacionales: Mainly Mozart, Iniciativa Calafia, INSITE, COFAC, entre otros. Un área de interinfluencia y mezcla, ha sido el performance. Desde la intensa saga experimental del Border Art Workshop/Taller de Arte Fronterizo (BAW/TAF), en la zona Tijuana-San Diego, movimiento artístico que aprovechó los emblemas de la fronteridad, una inesperada imaginería neoazteca y el auge de lo interdisciplinario (en su caso con un fuerte ascendiente literario, político e iconográfico). Esta iniciativa artística fue clave para popularizar una idea de la frontera, vistosa, turística aunque inexacta (véase G. Gómez Peña, The New World Border. San Francisco, City Lights, 1996). Casi simultáneamente, la influencia de artistas como Felipe Ehrenberg y Marcos Kurtycz, fue decisiva para que la disciplina haya evolucionado hacia una consistencia más escénica, intelectual y arriesgada en el plano formal, lo que permite gran proyección y auge a este género experimental. En esta área de realidades binacionales, el proyecto INSITE ha sido una experiencia exitosa. A partir de la propuesta de una organización independiente (Installation Gallery de San Diego), se creó un proyecto de arte públicol de gran magnitud, de convocatoria continental, sustentado en la convergencia de fondos de los dos países, con el aval de una curaduría de alto nivel y el apoyo de la iniciativa privada binacional. Llama la atención por ser un festival de arte público de vanguardia, con presencia multidisciplinaria (teatro, literatura, radiodifusión, arquitectura), combinación que ha facilitado su aceptación entre la comunidad artística de la franja fronteriza México-Estados Unidos.

 

Hay la necesidad urgente de un vínculo más orgánico entre la cultura mexicana, con los millones de descendientes y nacionales mexicanos que residen en el vecino país. La dificultad de acceso a los servicios y bienes culturales, por aquellos que tienen derecho a ellos, es patente. Hay un sinnúmero de acciones e iniciativas de parte de la comunidad independiente. Es necesario que la instancia federal, en este caso Conaculta asuma la responsabilidad de garantizar este acceso a la cultura nacional.

 

 

Acciones concretas que revisten importancia simbólica y económica:

 

Instituto México. Revisar la viabilidad del proyecto Instituto México (impulsado en el sexenio 2000-2006). Su presencia le otorgaría referencia institucional y perspectiva de largo plazo al trabajo que se realiza en este sentido. El contexto es estimulante: la presencia de la cultura mexicana en Estados Unidos es intensa. No sólo se expresa en la indudable presencia demográfica, en la dinámica urbana, la música, el habla, o en un conjunto de elementos idiosincrásicos evidentes.

 

Fortalecer las ferias de libro en español ya existentes en la Unión Americana. Se constituyen anualmente en grande espacios de promoción de nuestra cultura, con una oferta viva y atrayente, presencia de autores y la difusión de temas culturales.

 

 

Itinerancia de muestras plásticas y fotográficas. Continuar con estas acciones de la SRE, que son importantes por su pertinencia cultural e histórica.

 

Persistir en la difusión de cine nacional. El cine mexicano se ha convertido en uno de los géneros más presentes en la proyección de la cultura mexicana, tanto en su historia como en su dimensión contemporánea. Por su atractivo, garantiza el interés de grandes audiencias.

 

Promoción y enseñanza del español. El idioma es elemento esencial en la afirmación cultural, materia prima de la creación e integrador básico a nivel comunitario. La meta es establecer un sistema de enseñanza del idioma español, consistente y confiable, con los adecuados programas pedagógicos. Es importante asimilar las experiencias previas de la enseñanza del español, tanto para población extranjera como para maestros en ejercicio activo.

 

Fomento a proyectos culturales en el exterior. En la última década han experimentado un auge y un relanzamiento gracias a la calidad y singularidad de su factura y sus ejes temáticos. Entre las industrias culturales mexicanas de más notoria presencia, es necesario mencionar al cine, la industria editorial, las artesanías y las artes plásticas. Las industrias culturales significan en sí mismas, otra vertiente de la cultura mexicana contemporánea. Una presencia artística y cultural (galerismo, artesanías, nuevo cine) con una amplia posibilidad de insertarse en el mercado de cualquier país, por su calidad, estilo y ambición formal.

 

Establecer vínculos con editoriales y agentes literarios interesados en la traducción de las obras de los creadores o investigadores mexicanos.

 

Estimular el análisis y estudio de la economía cultural en estos mercados.

 


Es ensayista, editor y promotor cultural nacido en Culiacán, Sinaloa, en 1960. Reside en Tijuana desde 1967. Fue director de las revistas culturales Esquina baja (1987-1994) y Escenarios (1994). Cursó estudios de licenciatura en turismo en la UABC (1979-1984). Director de la Biblioteca y el departamento de Publicaciones de El Colegio de la Frontera Norte (1989-1993). Miembro fundador y director de la Asociación Cultural Río Rita. Director de la editorial ENTRELINEAS (1987-1993). Coordinador del suplemento cultural Contraseña del Diario 29. Becario del FONCA, en Jóvenes Creadores 1990-1991 (Ensayo literario). Fue profesor en la Universidad Iberoamericana y en la Universidad de Tijuana. Editor de El Correo Fronterizo (1990). Secretario de redacción de la revista académica Frontera norte (COLEF, 1989-1992); editor de la Guía Internacional de investigaciones sobre México (COLEF-UCSD). Como editor ganó tres veces la beca nacional de revistas independientes Edmundo Valadés, con la revista Esquina baja. Jefe del Departamento de Cultura de Tijuana (1995-1998). Autor de En la línea de fuego. (Tierra Adentro, 1992)/ Line of Fire (Universidad de California en San Diego). Sus textos de crónica y ensayo han sido publicados en las antologías literarias Lecturas de Baja California (INEA, 1990), Piedra de serpiente (CNCA, 1993), Vidas fronterizas/Border Lives (SDSU, 1995) y El margen reversible (IMAC, 2003). Director fundador del Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMAC) del Ayuntamiento de Tijuana (1998-2001). Fue Representante del Instituto Mexicano de la Radio (IMER) en Tijuana y gerente de Estéreo Frontera (2002). Director de la revista cultural Tijuana metro, en dos épocas sucesivas. Fue Agregado Cultural de México en San Francisco, California (2002-2004). Sus libros más recientes son Zona de turbulencia (2006). Forma parte del Foro Cultural Ciudadano (FOCUC). Actualmente colabora en diversas revistas y suplementos (Generación, Emeequis, Identidad) y es editor en diversas instituciones. Además, es director de la Asociación Civil Tijuana Esplandián y del Festival Cultural Tijuana Interzona.

lsarabiaq@hotmail.com