Programa de Economía Cultural - UAM Xochimilco

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23-09-2017 08:10:26

Luces y sombras de un sexenio

A Javier Corral por su valentía en la democratización de los medios

En los promocionales de CONACULTA y en su último informe, Consuelo Sáizar,  afirmó que este fue el sexenio del cine y que como nunca antes se le ha apoyado para obtener los éxitos de todos conocidos. El presidente Felipe Calderón, sólo dedico ocho renglones a la cultura en su sexto informe de gobierno, destacando como en todo su texto, “los grandes avances del sexenio”.

Días después, la presidenta de CONACULTA, copiando el estilo triunfalista de su jefe presentó su informe destacando como propios, resultados que no le pertenecen y que no son del tamaño propalado, si se analizan las cifras que presentó con el debido detenimiento. A su decir, en el sexenio 2006-2012 se ejerció uno de los presupuestos mas altos en el sector cultural en nuestra historia ya que se paso de $ 7 mil,434.6 (mdp) en el 2007 a $15 mil ,662.9 (mdp) en el 2012, 110% de incremento en seis años.

Efectivamente, la cultura nacional se vio beneficiada con incrementos sustanciales que nos hicieron olvidar los desastrosos y alarmantes recortes que vivimos en este sector los últimos 12 años del neoliberalismo priista (Salinas, Zedillo), que ahora se apresta a regresar con los mismos cuadros que provocaron el desastre del fin del Siglo XX. 

Este logro que incentivo económicamente a la actividad cultural mexicana se tiene que agradecer más al poder legislativo (Corral, Rojo, Madero, Arroyo, Beltrones, Acosta, García Cervantes, Gómez, Núñez, Inti Muñoz, Kenia, Báez, etc.) que a la voluntad expresa del ejecutivo panista. En el sexenio que termina la Secretaria de Hacienda (Cartens, Cordero, Meade) siempre envió un presupuesto reduccionista en materia de arte y cultura, ya que siempre lo pensaron como un gasto a fondo perdido y no como una inversión detonante de múltiples beneficios (empleo, inversión de alto impacto, generador de servicios asociados, incremento en la captación tributaria, turismo, regenerador de tejido social, exportación del imaginario, etc.). 

 

 

Anteproyecto de presupuesto que afortunadamente siempre fue corregido y aumentado, gracias al equilibrio de poderes que permitió a los Diputados y Senadores de las legislaturas LX y LXI trabajar  una y otra vez a favor de nuestro arte y cultura a petición y exigencia de la comunidad artística. Por esto, el presupuesto cultural aprobado paso de $ 8 mil ,136 millones de pesos en el 2007 a $ 16 mil ,285  (mdp) en el 2012, es decir un 100% más en el periodo referido. (En el 2007, se incremento en un 4%; en el 2008, el 16%; en el 2009, el 28%; en el 2010 el 46%; en el 2011 el 12% y en  2012 un 28.89%). 

 

 

Si los números no le cuadran a nuestros lectores, esto se debe a que en los pasados seis años el presupuesto aprobado por el poder legislativo fue de $ 69mil ,784 (mdp) pero el realmente ejercido por los titulares de CONACULTA (Vela, Saizar) fue sólo de $67,243 mdp, es decir $2,541 millones de pesos no se ejercieron en su oportunidad y tuvieron que ser devueltos a las arcas de la nación. Tanto Vela como Sáizar subejercieron todos los años los montos aprobados por el legislativo, lo que represento un 3.77% menos de recursos para el arte, pero existieron años en que el subejercicio fue mayor al 10% y sólo se compenso con el escandaloso gasto extraordinario de las Fiestas del Bi/Centenario, cuya Estela de luz y corrupción brilla todas las noches tan campante. Sáizar nunca ejerció el total de sus presupuestos  autorizados en contra de las necesidades de los artistas mexicanos y de la  voluntad de apoyo que tenían todos los partidos del poder legislativo.

 

En materia de cine, la Sra. Sáizar informó que se paso de 100 cintas mexicanas de 1995 a 2000, a 217 de  2001 a 2006 y en el presente sexenio a 418 films nacionales. Todo esto es cierto pero se logro gracias al apoyo de Senadores y Diputados de  las legislaturas mencionadas (LX a la LXI) y a las convocatorias democráticas e incluyentes del  Instituto Mexicano del Cine (Imcine) que dejo atrás las asignaciones voluntaristas y las oscuras recomendaciones a los amigos de los políticos en turno o los intereses particulares de la burocracia en turno. Esto último lo pretendió rehacer la Presidenta de CONACULTA, en su ultimo año de gobierno, al tratar de usar mas presupuesto federal en apoyo directo a ciertos films que lo otorgado a los dos fideicomisos federales donde compiten todos los cineastas del país.

Se informó que el presupuesto fílmico, se informo que fue del orden de los $ 6 mil ,198.9  (mdp) en los seis años que terminan, cifra muy superior a los $1,772.3 mdp, del inicio de la recuperación en el sexenio de Fox. Todo producto del apoyo legislativo. Muy lejos quedaron los $ 697 (mdp) del último sexenio priista (95/2000) que entregó nuestro cine a través de los recortes presupuestales constantes y los ordenamientos jurídicos como la Ley de Cine del 92, el TLCAN y la OMC que dejo a nuestro cine a las fuerzas del mercado, renunciando a la obligación de garantizar el acceso a la expresión y circulación de esta manifestación artística tan importante para nuestro imaginario. 

El impulso económico de los últimos doce años permitió la reactivación de la producción pero desgraciadamente por prácticas contrarias al libre comercio se ha reducido la comunicación de nuestros artistas con nuestro público y tal parece que esta gravísima situación se quiso ocultar al publico ya que CONACULTA presentó un cuadro que no corresponde a la realidad sobre los asistentes a las  películas mexicanas. 

Sáizar afirmó que se paso de 38 millones de espectadores de  2001 al 2006 a 57 millones del 2007 al 2012, es decir un incremento del 50% con respecto al sexenio anterior. Estos datos no son ciertos y sumando lo que el Imcine ha venido publicando año con año en sus informes, anuarios y el libro Miradas múltiples así como el informe de Nielsen. Del 2001 a 2006 fueron 62 millones de mexicanos los que vieron las 137 películas que se estrenaron, cifra que en el sexenio que termina ascendió a sólo 71 millones con sus 324 estrenos. Es decir que el incremento fue sólo del 14.15% y no del 50% cacareado. El número de espectadores promedio por titulo fue de 452,554 en el 2001/2006 por 219,135 en el que termina, lo que represento una caída del 51.48% por título mexicano. En parte esto se debió a las prácticas contrarias al libre comercio y en parte a que no se logro hacer un cine atractivo para los mas, pero sobre todo a que no se tomaron las medidas legislativas que consolidaran la recuperación y comunicación de nuestro cine con nuestros habitantes. 

Existen mas inexactitudes en el área de cine pero ya corresponderá su análisis a los miembros de la comunidad artística decirnos si se ajustan  a la realidad o no. Mientras tanto, esperemos que las autoridades entrantes reflexionen seriamente sobre el estado que guarda el cine y sus necesidades para un crecimiento y consolidación democrática, incluyente y transparente, además esperemos que hayan aprendido de sus errores y no vengan a terminar de destruir lo que intentaron aniquilar a finales del siglo pasado.

 



Es director, escritor e investigador de cine. Es presidente de la Sociedad Mexicana de Directores-Realizadores de Cine.